Toda una vida dedicada a los demás

J. Manuel Armesto OBITUARIO

OURENSE

J. Manuel Armesto es capellán de las Hijas de la Caridad

25 nov 2019 . Actualizado a las 20:20 h.

No resulta nunca sencillo el tratar de condensar una vida en unas pocas líneas y mucho más cuando el dolor por una muerte inesperada parece que atenaza el corazón y hace temblar la mano del que estas palabras escribe.

Hablar de sor Celia es hablar de una vida entregada a una aventura, a una ilusión, a un compromiso, a una Persona, ella nacida, en el año 1947 en nuestras tierras ourensanas, descubrió muy pronto que la vida es plena, es más grande y se es más feliz regalándola.

Ese mensaje que es tan antiguo y tan actual como el Evangelio, es el que ella trato de vivir como servidora, de cuantos en nuestro mundo ya no cuentan, ingresando en la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, Siervas de los Pobres y emitiendo a los 21 años los votos solemnes.

Su vida, estuvo siempre ligada a la formación, era maestra nacional, estando destinada en diversos lugares en los que servir; hogares, casas de acogida, escuelas, puestos directivos en la casa provincial, centros de menores, residencias de mayores (pasando por múltiples destinos de nuestra geografía; Galicia, Asturias, León, País Vasco y finalmente en la Casa de Mayores de Ramón Puga, en donde llevaba 5 años).

Sor Celia no hizo grandes hazañas, su nombre no quedará plasmado en los libros de historia, su vida fue sencilla y escondida sin extravagancias, sin ruido, porque como dice san Vicente de Paul «el ruido no hace bien y el bien no hace ruido». Pero de lo que sí que estoy seguro es que su nombre quedará grabado en los corazones de cuantos han recibido de ella su bien hacer, su entrega, su amor. Ese amor que descubrió en la infancia, que maduró en la adolescencia y al que ha tratado de servir, a lo lardo de su vida en los más desfavorecidos, tiene rostro y nombre propio, es Jesucristo, que ahora escuches de sus labios «muy bien, siervo fiel y cumplidor, pasa al banquete de tu Señor».

Descanse en paz, sor Celia, Hija de la Caridad.