E n la mayoría de comedias americanas, especialmente en series gigantes del humor tales como Modern Family, Insecure, The Mindy Project o New Girl, o cien mil más vaya, siempre hay alguna escena en un cine de verano. En ese marco cobra el mismo protagonismo la acción en sí de estar sacando la proyección de las salas, estar sobre la hierba visionando un clásico del celuloide, atiborrándose de palomitas con mantequilla líquida, caramelo, crema de cacahuete o cualquier grasa animal que consideren adecuada en EE.UU.; que la de ser un momento idóneo para el ligoteo, como en la mayoría de las escenas de estas series, la verdad. Pero es que si el amor es importante, y madre mía a qué nivel lo es, de lo que realmente quiero hablaros es de esas versiones del cine. Lugares de culto veraniego en los que poder disfrutar de las últimas horas del día, esas en las que el calor permite por fin respirar con normalidad. A la vez que compartes una cerveza -sí señores, cerveza fría en el cine y en verano- con quien quieras, mientras tienes cualquier clasicazo de fondo. Aunque como si es la última de Toy Story, la versión española de Blancanieves o La La Land. Es arte y el arte siempre tiene algo que contar. Asequible y no extremadamente difícil de llevar a cabo, si se tienen ganas, claro. En Ourense se encarga el Escua. Un espacio cultural alternativo, autogestionado y asociativo desde el que realizan un programa amplísimo de actividades de cara a los meses de verano que incluye varias citas con el cine en la plaza San Marcial. En O Carballiño llevan a cabo las Flores de Cine al aire libre, gratis, hasta el día 18. En O Barco, todos los jueves de verano, hasta el 15 de julio. En Ribadavia, terminan hoy. Eso sí, sin mantequilla líquida.