Hacerse meme

Edith Filgueira DE ALGUNA MANERA

OURENSE

17 abr 2019 . Actualizado a las 08:30 h.

No hay excusas para un mal espectáculo o, peor aún, anodino. Cada uno de los partidos ya se ha hecho una idea muy precisa de lo que tiene que ser el show. Y si para ello hay que sacarse fotos apagando fuegos en mocasines, cortando pulpo o entre bragas en la feria, se llama a algún lacayo y se inmortaliza el momento. La función debe continuar y nos quedan dos meses a todo trapo.

A todos les encantaría ver cómo el adversario se tropieza con la manguera, se amputa la mano por confundirla con un tentáculo o acaba con lencería en la cara por tirar demasiado fuerte de la goma comprobando hasta dónde cede.

En campaña -aunque parezca que vivimos en ella continuamente- hay una autocastración de la vergüenza política. Los superjefazos de la capital vienen a las provincias a darse una vuelta para preocuparse de que el cable de Internet nos funciona bien y de que Galicia sigue siendo un lugar mágico, que debe permanecer aislado de la meseta y en el pasado para soltarnos un «¡Qué sitio más maravilloso para descansar!». Como si pudiéramos vivir de descansar.