Contrato papal

Luis Gulín EL DESCORCHADOR

OURENSE

Imagínense que ustedes trabajan en una empresa y que al jubilarse cobran la pensión y tiene derecho al mismo tiempo de por vida al sueldo que tenían hasta ese momento. ¿Imposible? Pues no, esta suerte la tienen 37 trabajadores de la empresa alemana de transportes públicos Rheinbahn de Düsseldorf que desde el año 2001, por error, se ven beneficiados de este privilegio excepcional al no modificarse una cláusula en el convenio colectivo. Por lo tanto cuando en esa empresa se llega a la edad de jubilación forzosa por el convenio antiguo incluso se puede seguir trabajando y al mismo tiempo cobrar la pensión y sueldo a la vez. En los ámbitos de los laboralistas alemanes estos contratos se llaman contratos papales, de por vida, como el mandato del pontifex maximus del Vaticano. Legalmente no se puede hacer nada contra la voluntad de estos afortunados, informan los especialistas teutones en recursos humanos. El propio consejo de administración de Rheinbahn reconoce que tiene las manos atadas y ni siquiera los tribunales podrían cambiar el tema. Un ejemplo a citar es un empleado de 62 años que cobra 6.000 euros al mes, la pensión de jubilación y la nómina oficial que sigue vigente mientras viva. Los otros 36 afectados por ahora aun no llegaron a la edad de los 65 años para retirarse pero estarán muy contentos de tener derecho a 24 pagas al año. Me consta que trabajan algunos emigrantes españoles en esa empresa, pero por ahora no se pudo comprobar que estén entre los beneficiados de este error del departamento de recursos humanos. Esto sí que es un sueldo de por vida, con o sin cafeína.