Maceda tardó dos meses en echar a la okupa del castillo

En el 2007, el Concello canceló la concesión pero hubo que desalojar por vía judicial a la madre del administrador


ourense / la ovz

Lo que comenzó como una retirada de la concesión de la explotación del castillo de Maceda, aprobada por unanimidad por el pleno municipal, acabó convirtiéndose en un serial que tuvo en vilo a los vecinos y a la corporación de la localidad entre los meses de octubre y de diciembre de 2007. La sesión plenaria del 8 de octubre acordaba cancelar la concesión por irregularidades en la gestión. El alcalde Xabier Oviedo, entonces en el BNG, decía en aquel momento que el edificio más emblemático de la villa se estaba usando como «mansión privada». La concesión era por veinte años y llevaba solo tres consumidos. Se habían hecho reformas sin permiso que desentonaban con el monumento, no se había contratado al personal anunciado y había quejas sobre el servicio hotelero que se prestaba. «Nós chegamos ao Concello no 2007, uns meses antes de que os veciños denunciaran a situación e que non funcionaba correctamente», recordó el exregidor sobre la decisión que tomaron los ediles hace diez años. Pero la sociedad concesionaria, con José Ignacio Palomanes al frente como administrador, no lo puso fácil. No entregaron las llaves ni el inventario en el plazo concedido por el ayuntamiento y la presencia de la Policía Local, y de la prensa, se hizo habitual en el entorno del castillo. Primero para impedir que entrase nadie, en particular el administrador. Pero su madre, septuagenaria, se había quedado dentro «guardando el negocio». La corporación macedana recurrió al juzgado para pedir una orden de desalojo, que tardó «dous meses en chegar», recordaba Oviedo. El administrador, por su parte, presentó varias denuncias. Oviedo recordaba que todas se ganaron en los juzgados. En cambio, aún está sin resolver un pleito contencioso-administrativo. Pese a las concentraciones vecinales ante el castillo y a que se dejó sin luz y sin agua a la mujer en su encierro, hasta el 11 de diciembre del 2007 no se hizo efectivo el desalojo por orden judicial. Hace hoy diez años, además, había entrado furtivamente un hermano del administrador. El entonces alcalde recuerda que el Concello tuvo que recurrir a la Justicia para pedir que otra empresa lo pudiera abrir provisionalmente. Hoy el castillo funciona bien como hotel monumento, registra movimiento de clientes y actividades.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Maceda tardó dos meses en echar a la okupa del castillo