Si habláramos de fútbol como quien habla de imprentas, la mancha del balompié ourensano en la Tercera División necesitaría de una cuatricromía. Expresándonos rápido y desde el más absoluto desconocimiento de la materia, se trata de un sistema de impresión a todo color que apela al uso combinado de cuatro tintas básicas.
Pues va a ser que en esta provincia -y en este año- tenemos otras tantas tonalidades de moda al pegarle al balón. Para uno afincado al lado del Arenteiro, el verde es prioritario. Más de dos décadas en el ostracismo de las categorías menores y por fin en Espiñedo se puede catar fútbol de caché nacional. Eso sí, para cantar la primera victoria fue necesario viajar a la Illa de Arousa. ¿Alguien recuerda aquellos partidos en los que había que coger la barca?
El azulón es el del Barbadás. De momento, en Os Carrís funciona el sistema de Moisés Pereiro. Entrenador tranquilo a pie de banquillo y conocedor del medio. En casa van dos de dos y una cierta tranquilidad, como la de otro reaparecido, el Ourense CF. Blanca es su casaca y tres son los duelos en los cuales el plantel del joven Fran Justo ha logrado puntuar. Ahí es nada como tarjeta de visita, incluida la goleada de Noia.
El cuarteto lo completa la tinta -y vinícola- camiseta del Barco. Buen reclamo para otro proyecto más en olor de multitudes en Calabagueiros. Tocó pelear lo suyo para cantar a la tercera el primer triunfo del curso, pero el pleno histórico del pasado domingo anima a la confianza.
Y sin olvidar que desde atrás la UD Ourense ya es milenaria en socios. Más madera. ¡Que viene, que viene!