Los ourensanos cedieron en la recta final ante Palencia
12 abr 2017 . Actualizado a las 21:10 h.El play off debe esperar una jornada más. El COB no pudo sorprender al Palencia, uno de los máximos favoritos al ascenso (68-76), aunque mostró una buena imagen en un partido que quedó marcado por la penosa imagen de Guerra cuando empujó al técnico cobista en el tercer cuarto.
La indolencia defensiva del primer cuarto del COB encontró respuesta en un candidato teórico al ascenso como Palencia, que se puso a la misma altura negativa y colaboró para que el espectador pudiese ver diez minutos con anotaciones fáciles en ambos equipos y un tanteador alto. Mitrovic, con 11 puntos, fue el sustento anotador de los ourensanos, que a pesar de todo, no tenían la fluidez necesaria y casi habitual en los partidos de casa. Enfrente Maldunas y Samb sacaban provecho de la dirección de Dani Rodríguez hasta que Martín Rodríguez saltaba a pista y comenzó a cambiar el signo del encuentro simplemente por garra y la intensidad que le puso en cada balón.
La suerte para el COB es que Palencia no supo sacar provecho de todas las facilidades defensivas cobistas y su falta de ideas en ataque y solo sacó una renta de siete puntos (22-29) al principio del segundo cuarto y eso lo aprovechó el equipo de Gonzalo García con su segunda unidad para sacar el carácter y recuperar la intensidad defensiva. Tomás Fernández, Hittle, Wright y el mencionado Martín Rodríguez voltearon el marcador con un parcial de 15-4 (37-33) en los primeros ocho minutos del cuarto haciendo el baloncesto que le gusta al aficionado ourensano y ahí comenzó un nuevo partido con un escenario diferente y esperanzador para los cobistas que llegaron al descanso con ventaja (41-39).
Tras el descanso fue Palencia el que dio un paso adelante defensivo y encontró que el COB con la primera unidad, de nuevo estaba lejos de la intensidad necesaria para poder ganar a un favorito al ascenso. Pero se mantuvo vivo y con el partido igualado hasta que llegó una acción desagradable y que seguro debe traer consecuencias futuras para el jugador. Fran Guerra. Uno de los pilares en el juego del COB, que llevaba un partido sin actitud fue recriminado por el técnico tras una acción de nula intensidad defensiva y el pívot canario se revolvió contra el técnico, empujándolo y teniendo que ser frenado por componentes del banquillo para que la cosa no fuese a mayores. La consecuencia de una acción tan lamentable estaba clara, no jugar más minutos y el resto de la plantilla a hacer un sobreesfuerzo para mantenerse en el partido. Samb volvió a hacer de las suyas como cada vez que juega en el Pazo y llevó a Palencia a coger pequeñas rentas en el marcador, mientras los cobistas hacían un ejercicio de auto convencimiento personal para seguir enganchados al partido hasta los segundos de la mano de un Pazo entregado a su esfuerzo.
Pero no llegó. Las fuerzas no dieron para más y Blanch puso la puntilla con dos triples de calidad de un ex ACB.