Veinticinco novatos refuerzan el colectivo en la provincia en un proceso de clara regeneración
06 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Se llevan los palos la mayoría de las veces, pero sin árbitros no hay fútbol y son tan deportistas como los que marcan goles o los evitan. Con esa ilusión se han sumado al comité técnico ourensano veinticinco nuevos colegiados, entre los 12 y los 25 años de edad. Respondieron al empeño del equipo rector que encabeza Claudio Cerdeira Casas, que ya el pasado curso incorporó a quince nuevos integrantes al colectivo, de los cuales permanecen nueve en la presente campaña.
Y es que la mayoría vienen para quedarse. Las nuevas generaciones de árbitros parecen tener las ideas claras y se muestran aplicados en las clases reglamento, primer paso que afrontan en su entrada al comité. En el caso de Ourense, los jueces de superior categoría son los encargados de adoctrinar a los novatos, que en todo caso tienen obstáculos por superar más complicados que otros, como reconoce un joven de 13 años, cuyos apellidos solo difieren en una Y de un colegiado catalán de la máxima categoría: «Lo que más me cuesta es el fuera de juego, es lo más difícil de arbitrar, sobre todo si pitas solo». Son palabras de Ismael Álvarez Yzquierdo, que no tarda en dar muestras de su desparpajo y su ambición, cuando advierte: «Mi abuelo me habló de esta posibilidad, me informé y aquí estoy, habrá que intentar llegar a Primera y que haya otro Álvarez Yzquierdo en la máxima categoría».
Tampoco le resultó sencillo captar los fueras de juego a Andrea Quintana Couceiro en sus primeros partidos. A los 16 años, lo del arbitraje es casi una evolución para esta joven, nieta del recordado Quintana Morala y también con otros colegiados en su entorno: «Tenía familiares que arbitraban y siempre me gustó, ahora que lo he probado me siento bien en el campo».
Es una de las seis mujeres que se ha sumado al contingente femenino del comité ourensano, uno de los que más se ha destacado en ese aspecto dentro del panorama gallego y que sigue siendo puntero a la hora de la renovación. La joven incide en que «cuando te metes en este mundillo le vas cogiendo el gusto y yo espero seguir progresando».
El mundo del deporte tampoco es desconocido para André Paz López, hijo de José Antonio Paz. Del conocido atleta destaca: «Mi padre siempre me enseñó los valores del deporte, comencé en el fútbol sala y quería probar en el campo grande».
Se reconoce contento por el apoyo que están recibiendo para formarse en su nueva misión y también por los ánimos que recibe en casa. De sus primeras experiencias en el campo se queda con «el esfuerzo para mantener la cabeza fría y la concentración durante los noventa minutos, es lo que me parece más complicado, pero me está gustando mucho la tarea del arbitraje».
Y son solo las muestras de muchas historias que también entroncan con el programa que inició el comité técnico autonómico en Salesianos y en el Liceo coruñés, asimilando la formación de nuevos árbitros a una actividad extraescolar. En el caso concreto de Ourense, el colectivo ha llegado a los 120 efectivos en una época en la que cada vez acceden a edades más tempranas y son capaces de plantarse a las puertas de las categorías autonómicas al filo de los 20 años con una notable preparación física y técnica. Sin duda, buenas noticias.
«La ayuda de los más veteranos es muy importante para los recién llegados»
Una de las personas más satisfechas por el incremento de los jóvenes colegiados en el comité técnico de árbitros es su delegado en Ourense, Claudio Cerdeira Casas, quien al ser requerido por La Voz se mostró muy optimista por el futuro de los chavales que se han integrado en el colectivo durante los últimos meses.
-¿Costó mucho encontrar nuevos árbitros?
-Nos volcamos en esa tarea, no solo con una campaña de captación, sino con dos. También utilizamos una pancarta en algunos partidos que sabíamos que atraían a mucho público, para hacer saber a los aficionados de la necesidad de contar con nuevos árbitros para el bien de nuestro deporte. También utilizamos la cuenta de Twitter y un pequeño vídeo animando a todo aquel que pudiera estar interesado en el tema.
-¿Cuál fue el proceso para la integración de los chavales en el comité?
-Participaron en curso sobre reglas del juego durante dos meses y después comenzaron a arbitrar en fútbol 8, la mayoría, aunque tiene mucho que ver la edad o cuestiones como si jugaron antes al fútbol. En general, el primer año pitan a niños y alguno actúa como auxiliar. Si todo va bien, en la temporada siguiente pueden integrantes en las categorías sénior.
-¿Qué asesoramiento reciben?
-Tenemos la suerte de contar con unos compañeros excelentes en el comité y la ayuda de los más veteranos es muy importante para los recién llegados. Nuestro árbitro de Segunda B, José Antonio Fernández Rodríguez se ha implicado mucho en las clases y lo mismo pasa con los de Tercera, Casanova Cudeiro, González González, Hernández González y Mazaira Rodríguez.
-Y la provincia sigue destacándose en el arbitraje femenino.
-Así es. Tenemos un grupo bien asentado de colegiadas y cuatro de ellas están participando en el programa de la Federación para optar al grupo que pitará en la próxima temporada en la Primera División Femenina. Zulema González, que ya está en Tercera es, a todas luces, una de las que tendrá opciones serias de entrar en ese selecto plantel.