No está todo perdido

Marta Vázquez Fernández
Marta Vázquez MATICES

OURENSE

11 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Bien por los vecinos de Valdeorras, que han decidido ponerse en pie de guerra contra el administrador ferroviario Adif y su estratégico plan para suprimir la venta de billetes en las estaciones de tren de la comarca. Doscientas personas se movilizaron el pasado jueves para reclamar que se mantenga el servicio, dentro de una campaña que contempla también la recogida de firmas para evitar que los a los afectados les quede Internet como único recurso para comprarse un billete cuando quieren hacer uso del ferrocarril. No deja de suscitar cuando menos el sonrojo que, en una provincia altamente envejecida y con algunos pueblos que tal vez ni siquiera tengan acceso a la Red, la opción de comprar un billete online pueda ser la única.

Sabemos que este tipo de movilizaciones ciudadanas no siempre tienen el efecto deseado. Somos conscientes de que las autoridades no tienen por costumbre escuchar las voces de los ciudadanos, ni siquiera de quienes les votan, cuando no están de acuerdo con alguna de las medidas que proponen, pero tranquiliza saber que todavía hay ciudadanos que se rebelan ante las injusticias y que no dudan en defender sus servicios, sobre todo porque ocurre en una provincia más acostumbrada a acatar las órdenes que a protestar contra ellas.

Lo malo es que, como siempre, solo los que se consideran directamente afectados protagonizan las movilizaciones. Pero desmantelar estaciones es solo otro paso más en el empeoramiento del transporte interior que Ourense sufre desde hace años. Y eso es algo que debería indignar a todos.