Millar y medio de ourensanos vinieron al mundo en 2016

Fina Ulloa
fina Ulloa OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Santi M. Amil

Tan solo quince fueron gemelos, la cifra más baja de la década

02 ene 2017 . Actualizado a las 10:59 h.

La curva de la natalidad ourensana sigue cayendo en picado. El año que acaba de terminar se cerró con el nacimiento de Radman, el sábado a las 22.30 año horas, en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense. Él pequeño, que pesó 3,370 kilos, completó la lista de los 1.488 bebés nacidos en la provincia durante el 2016. La cifra es ligeramente inferior a los 1.530 registrados el año anterior y está ya muy lejos de los 1.824 que se registraron en 2008, que fue el mejor de la última década en cuanto a nacimientos registrados en el CHUO.

El centro maternal de referencia para la mayor parte de la provincia baja así su tasa de alumbramientos a 4,06 diarios, ya que aunque en cinco días del 2016 no se produjo ningún nacimiento, también hubo tres jornadas en las que llegaron a juntarse hasta diez parturientas, más del doble de lo es habitual. La mayoría de los que vieron la luz en Ourense en los últimos doce meses son, como Radman, varones, mientras que las mujeres representan el 46,8 % del total. Por meses, Abril fue el de menor actividad en las salas de partos del CHUO. Hubo 108 nacimientos, frente a los 135 que se registraron en el de agosto, que fue el mejor del año.

También se reduce la cifra de partos múltiples. En 2016 vinieron al mundo en el hospital Materno Infantil tan solo 15 gemelos -es la cifra más baja de la última década- mientras que el pasado año fueron 28 y el anterior 31. También el año 2008 fue el que registró más partos dobles (38), además de uno de trillizos. Por cierto que desde el 2011 no se ha vuelto a repetir en el hospital ourensano el alumbramiento de tres hermanos.

El envejecimiento poblacional de la provincia por la falta de tejido industrial o empresarial que retenga a los jóvenes locales o acerque a la provincia a personas en edad productiva procedentes de otras partes de España o de otros países del mundo sigue pasando factura a la provincia.