En 2016 conmemoramos el 1700 aniversario del nacimiento de un personaje singular, carismático y de una dimensión, empleando un concepto muy actual, global: San Martín de Tours. Soldado, eremita, monje y obispo, originario de la región húngara de Panonia. Fue canonizado y objeto de culto poco después de su muerte, acontecida en el año 397, en la francesa localidad de Candes. Su popularidad trascendió fronteras adquiriendo una enorme proyección, a la que contribuyó un compatriota suyo, San Martín de Dumio, propagando su culto en tierras de la Gallaecia. La ciudad de la que es patrón, Ourense, y titular de su catedral, la catedral de San Martiño, no podía faltar a la cita en esta fecha tan señalada. Entre el 14 y el 18 de noviembre se le ha rendido homenaje analizando su figura, su obra y su legado. Esta es la razón que ha llevado a que se reunieran en Ourense reconocidos y prestigiosos investigadores procedentes de 10 países, desde Viena a Mértola, desde Leeds a Zagreb, y desde Seattle a Buenos Aires. Todos ellos reputados y notorios especialistas en la Antigüedad Tardía y la alta Edad Media, destacando, por su amplia y fructífera trayectoria, el Prof. Michel Rouche, catedrático emérito en la Universidad de París-Sorbona, quien abrió el congreso con una ponencia magistral sobre Martín de Tours. Se han abordado en el mismo cuestiones como la vida y obra de Martín de Tours, los mecanismos y las formas de conversión al arrianismo y al catolicismo por parte de los denominados pueblos bárbaros, entre ellos el reino suevo, así como la evolución de los antiguos núcleos urbanos de época romana y su transformación en ciudades episcopales a lo largo de los siglos V y VI, en el ámbito territorial de la antigua Gallaecia.
El congreso ha sido un éxito, haciendo de Ourense durante cinco días la capital mundial del que ha sido declarado por el Papa Francisco como «año martiniano», quien además, envió una carta de bienvenida al Congreso, a la que, en el acto de apertura, dio lectura, el Obispo de Ourense, monseñor Leonardo Lemos Montanet. Además, es preciso destacar el incondicional apoyo de la Diputación y, muy particularmente, de su presidente José Manuel Baltar Blanco. artín de Tours, un hombre popular, que no populista, ahora que está tan de moda (y tan mal entendido) ese término, de profundo y marcado carácter, generoso, integrador y conciliador. Aptitudes que hacen de él un modelo, un referente, en estos tiempos convulsos y desnortados en los que vivimos. No habría entendido de fronteras, muros e intolerancia, excluyendo al diferente, o al que piensa diferente. No, Martín habría combatido todo eso, de hecho lo hizo con una firmeza y determinación que deben servirnos de referente para recuperar ese norte que hemos perdido. Es esta, sin duda, la lección que todos debemos extraer de este congreso: tolerancia, unidad y generosidad. El pasado -no por muchas veces repetido deja de ser necesario recordarlo- forma parte del ADN y debemos conocerlo y estudiarlo para no repetir una y otra vez los mismos errores. Aún estamos a tiempo: San Martín de Tours podría ser un referente.