Supervivientes


Yqué dirán, a todo esto, los militantes, eso que ahora llaman la militancia, a la que se invoca y utiliza con mejor o peor fortuna para intereses puramente personales. Porque, en el fondo, todo se limita a eso. O al menos es lo que hacen ver con su último viaje, que suena a aquello de tengo por aquí un sobrino que se ha quedado sin curro y como hay necesidad de colocarlo, alguien tendrá que irse. Y lo echan, claro. El del culo pateado, además, solo tendrá que volver a su puesto de trabajo en una empresa de esas en las que cualquiera querría trabajar hace veinte o treinta años. Pero no, monta el pollo. Qué dirán, al ver el espectáculo, quienes durante años quemaron horas de su tiempo para preparar plenos municipales (casi siempre desde la oposición), para organizar una base mínima que mantuviera la ilusión cuando las urnas expresaban otra cosa, para redactar con la mejor voluntad notas que luego se hacían llegar a periódicos y emisoras de radio con el fin de dar a conocer proyectos y anhelos. Estos andan a otra cosa. Que Democracia Ourensana haya salido en defensa del liquidado portavoz socialista, para presentarlo -en una nota de prensa y no en una charla de bar- como un eventual

«buen líder y cabeza visible de la oposición al PP, por parte de los tres grupos en minoría» en la Diputación de Ourense, sitúa el debate político al borde del delirio. Hacen aguas, pero ellos, lejos de ponerle un poco de empeño y sentido común para enderezar el camino y recuperar credibilidad, siguen pasándose facturas de estética más que dudosa. Con lo bien que hubieran quedado en plan coleguis en la carrera del San Martiño. Pero no. Encima son aburridos.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Supervivientes