La pizarra gallega que construye el mundo

OURENSE

Las intervenciones en grandes monumentos proyectan la pizarra gallega

29 oct 2016 . Actualizado a las 04:00 h.

Desde la muralla romana de Lugo, la pizarra ha estado presente en la construcción monumental y cotidiana de Galicia. Desde aquí se ha proyectado al mundo, en un plan de expansión que cuenta con importantes y gratificantes ejemplos en muy diferentes lugares.

Sea en obra nueva o en rehabilitaciones, la pizarra y las empresas gallegas proyectan la imagen de país en lugares tan dispares como Hungría o Madrid. En unos casos, las firmas y la materia prima otorgan nueva vida a edificaciones emblemáticas, dejando su impronta en lugares que son visitados cada año por miles o millones de personas de todo el mundo.

En otras ocasiones, la pizarra con sello galaico se utiliza en urbanizaciones de nueva planta de uso residencial, convertida en escenario del día a día de muchos ciudadanos, que se benefician de sus características estéticas y constructivas.

Los ejemplos son variados y geográficamente dispersos, desde Estados Unidos a Japón. Las páginas web de varias empresas ofrecen sus propios catálogos de obra realizada, con descripciones e indicaciones que bien pudieran constituir una peculiar guía de viajes con la pizarra como eje.

El castillo de Valençay, en el mítico valle del Loira, luce pizarra gallega desde el 2015, lo mismo que la iglesia bretona de Caden, el castillo húngaro de Andrássy y la madrileña catedral de la Almudena. Un lugar tan concurrido como la basílica de Lourdes tiene sello gallego, igual que la urbanización Belle Vita, en Waterloo (Bélgica). En Galicia, los ejemplos son numerosos: la Domus de A Coruña, el parador de Vilalba, el lucense pazo de San Marcos...