«En Ourense está nuestra esencia»

Cándida Andaluz Corujo
cándida andaluz OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Recibirá el 11 de noviembre el premio Ourensanía, que otorga la Diputación

20 oct 2015 . Actualizado a las 19:39 h.

La presidenta de la Fundación Eduardo Barreiros, Mariluz Barreiros, acaba de ser reconocida con el premio Ourensanía 2015, que concede la Diputación de Ourense como reconocimiento a aquellos ourensanos o personas vinculadas a la provincia que han destacado en sus facetas profesionales, sociales o intelectuales. El jurado entiende que Mariluz Barreiros Ramos, hija del ejemplar empresario ourensano Eduardo Barreiros Rodríguez, merece este galardón como promotora y actual presidenta de la fundación que lleva el nombre de su padre, dedicada a la perpetuación de su memoria como impulsor de la industria de la automoción en la España de mediados del siglo XX. También destacan su apuesta por fomentar la investigación en el campo de la tecnología do automóvil y la difusión cultural de todo lo que tiene que ver con el mundo del motor.

-¿Cómo recibe el premio?

- Con un orgullo inmenso. Me ha hecho una ilusión enorme saber que voy a recibir el Premio Ourensanía 2015. Me siento muy honrada por esta gran distinción y muy emocionada, pues hay muchos otros ourensanos con enormes méritos y con una trayectoria admirable a lo largo de su vida, que bien hubieran podido ser acreedores de él.

-¿Qué significa Ourense para todos los miembros de la familia Barreiros?

-En Ourense está nuestra esencia, nuestras raíces. Allí nacimos todos: mi hermano y yo, mis padres, los abuelos, bisabuelos y tatarabuelos. ¡Somos ourensanos por los cuatro costados! Y esto para todos nosotros tiene un valor y una significación muy profunda.

-¿Cuáles son las principales actividades de la fundación que lleva el nombre de su padre?, ¿De qué manera está Ourense presente?

-Hagamos lo que hagamos, Ourense siempre está en nosotros. La Fundación se creó en 1997, como homenaje a mi padre y a sus hermanos y para perpetuar su memoria y la de su obra, para que sirvan de ejemplo y estímulo a las nuevas generaciones. Organizamos cada dos años unas conferencias internacionales de máximo nivel en las que nos proponemos aunar el mundo del motor con otros sectores importantes, como el cultural, el social, el económico y el de la educación y formación. Asimismo, concedemos también bienalmente dos premios: uno a una personalidad destacada dentro del mundo de la automoción y otro a un trabajo inédito de investigación que se refiere a este mismo sector. Colaboramos con la universidad, mediante el sostenimiento de una cátedra que lleva el nombre de Eduardo Barreiros.

-¿Viene mucho?

-Me encanta Ourense, pero lamentablemente voy con menos frecuencia de lo que yo desearía. No obstante, en cuanto puedo me escapo a disfrutar de la zona de la Ribeira Sacra, que es una de las joyas inigualables de nuestra provincia, de Galicia y de España; sin duda.

-¿Cree que la figura y la labor de su padre, de toda su familia, ha sido suficientemente reconocida?

-Como hija, todo me parece poco. Por eso precisamente creamos la Fundación Eduardo Barreiros, para que no caiga en el olvido su magnífica y titánica obra, que fue la base de la industrialización y la motorización de España. Él fue un pionero y un luchador incansable, desde niño y hasta el final de su vida.