La imputación sí que importa

OURENSE

17 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El sondeo bueno -no se cansan de repetirlo los políticos, sobre todo cuando las encuestas no le son propicias a sus partidos- será el del próximo domingo. Pero si hoy tocase abrir las urnas, y según el barómetro de Sondaxe para La Voz de Galicia, el resultado distaría mucho del que dictaron las papeletas hace cuatro años. Los resultados de la encuesta confirmarían un castigo de los ourensanos al PSOE y al BNG, que asumieron juntos pero no revueltos el gobierno en el 2011 (reeditando el bipartito) y que acabaron el ciclo tan demudados como distanciados. Quién diría que solo han pasado cuatro años.

Son días de hilar fino. Y lo que le ronda en la cabeza a los ourensanos no solo se mide en número de concejales. La intención de voto marcó esta semana una tendencia. Sí, en la política también hay modas. Las siglas tradicionales, los partidos mayoritarios, acusan cierto desgaste, confirmando que algunos ciudadanos quieren abrir las ventanas para que entre aire fresco. Obviamente no es lo mismo que eso te ocurra cuando te mueves entre los doce y los trece concejales (como le ocurre al PP de Jesús Vázquez) que cuando tienes ocho (como le pasa al PSOE con Vázquez Barquero) y además los das por buenos.

En este contexto, con un Bloque a la baja y un Democracia Ourensana al alza, muchas miradas están puestas en Ourense en común, cuyo candidato señala hoy en una entrevista en La Voz cuáles son sus líneas rojas. En común con Ourense -valga el juego de palabras- parece que tiene la consideración de los imputados. Ve Miguel Doval complicado que la «marea» apoye, si se diera el caso, a un candidato en esta tesitura para convertirlo en alcalde. Y en eso coincide con un amplísimo porcentaje de electores que, según la encuesta de Sondaxe, tendrán en cuenta la situación judicial de los aspirantes a la hora de votar. Aunque todos los imputados -y presuntamente inocentes- que pelean por una alcaldía en la provincia intenten quitarle importancia a su condición, los ourensanos piensan de otro modo. Siete de cada diez -en la capital, que es donde se realizó el estudio- les llevan la contraria.

A la gente sí les interesan los tratos que tienen los políticos con la justicia aunque la justicia a veces resulte del todo oportuna (léase también inoportuna). Y es que no entran los encuestados en los matices que el sondeo les ofrecía, como considerar si el candidato ya casi se ha olvidado de que está imputado porque nadie lo ha llamado a juicio.

La imputación sí que importa. Por ahora lo dicen los sondeos. ¿Qué dirán las urnas?