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edith filgueira / r. n. OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Antonio Cortés

Vecinos de Vilariño, en Pereiro de Aguiar, se quejan de que llevan nueve meses sin el cartel que señaliza la parroquia y lo sustituyen manualmente

26 ago 2014 . Actualizado a las 10:38 h.

Nueve meses llevan ya los vecinos de la parroquia de Vilariño, en el municipio de Pereiro de Aguiar, sin un cartel que indique el nombre del lugar en el que viven.

En noviembre se registró un accidente en el punto de la carretera en el que se situaba el indicador, el kilómetro 100 de la C-546, y desde entonces el letrero no se ha repuesto. En este siniestro un coche se empotró contra el cartel y ahora solo están colocadas en la cuneta las dos estacas de hierro que servirían de soporte al indicador de Vilariño. Aunque ni siquiera son las que sostenían el letrero de antes. Fueron instaladas tras el accidente de tráfico pero sin la señalización correspondiente.

Después de tanto tiempo, y ante «a desidia por parte de quen tiña que devolver dito cartel ó seu sitio», los habitantes de Vilariño decidieron colocar, ellos mismos, uno hecho de cartón con el nombre del lugar rotulado. A los tres días desapareció. Volvieron a instalar otro que tampoco tardó en ser arrancado. Ayer mismo repetían la operación, en clave reivindicativa.

Confusión

«Estamos aburridos de ver como cando hai un cumpreanos dos nosos fillos, ou un evento importante, os visitantes aparecen en Melias por non ter un cartel que os avise de que se adentran no noso pobo», explica Fernando Iglesias, vecino de la parroquia.

La petición correspondiente se puso hace un par de meses en la Demarcación de Carreteras del Estado. «Fuimos allí e hicimos la reclamación para que pusieran uno nuevo, tenemos la copia, pero nada. Y ahora tenemos pensado volver porque esto es un cachondeo», cuenta Nonito Álvarez, presidente de la asociación de vecinos, que no solo se queja de la ausencia del indicador en la carretera sino también del hecho de no haber recibido contestación alguna a la queja planteada.

Este no es el único problema de los vecinos de Vilariño. También señalan que el tramo de la calzada que atraviesa la parroquia está descuidado y la maleza crece a ambos lados invadiendo, en ocasiones, el asfalto por la tardanza en desbrozar los árboles y plantas situados en las cunetas. Dicho abandono es especialmente patente, según aseguran, en los meses de verano y protestan por la desorganización en cuanto al cuidado de la vía. «Non se lles ocurre outra cousa que desbrozar a finales do verán e utilizar productos químicos para matar as herbas ó lado das casas dos veciños o mesmo día que proceden a cortar a maleza», explicó Fernando Iglesias.