Llevaba muchos años con sus puertas cerradas, pero desde hace tres meses y gracias al trabajo solidario de un grupo de voluntarios, el antiguo colegio de Maside se ha convertido en A Casa Aberta. La asociación vecinal del mismo nombre se fundó con una doble finalidad: «Trabajar en el campo social-asistencial y en la dinamización sociocultural», según explicó la presidenta del colectivo, Maite Nores. En estos tres meses, los voluntarios han pulido los suelos de madera, pintado las paredes, restaurado los techos para dar una nueva vida al luminoso y arquitectónicamente armonioso antiguo centro escolar.
Un grupo de mujeres del municipio se ofrecieron a colaborar como costureras para confeccionar las cortinas de los 28 amplios ventanales del colegio. El Concello de Maside participa en el proyecto poniendo el material para que los voluntarios puedan restaurar el importante edificio. Solo han necesitado ayuda profesional, según explicó la vocal Begoña de Manuel, para arreglar la zona de la escalera, debido a que por su altura podía resultar un trabajo peligroso.
En estos tres meses, los voluntarios de A Casa Aberta han restaurado el vestíbulo, la escalera y ahora están centrados en la primera planta, donde hay un par de antiguas aulas ya terminadas y que serán utilizadas como espacio de juegos para los niños que acompañen a los padres que participen en las diversas actividades que se van a desarrollar allí; la próxima en julio, unas jornadas de naturopatía con sesiones de terapias alternativas a precios simbólicos que ofrecerá la oenegé Naturópatas en Acción. Otra de las aulas ya acoge las prendas de ropa que están donando los vecinos para entregar a las personas que lo necesiten.
La asociación A Casa Aberta funciona como una entidad colaboradora de los servicios sociales del municipio, para intentar llegar a donde estos no pueden debido a los recortes económicos de los últimos años. Así, recogen alimentos o ropa que luego servicios sociales les indican a quien se debe entregar, de forma anónima. Se trata, explican, de ofrecer ayudas puntuales a las personas que lo necesitan y en el momento que lo precisan.
Según explicó Begoña de Manuel, la idea de crear esta asociación y el proyecto surgió a raíz de que dos de los actuales miembros, Maite y Ter, ya realizaban obras de voluntariado y querían seguir ayudando en Maside a las personas que actualmente necesitan apoyo social. Después hablaron con el Concello, que vio bien el proyecto de recuperar un colegio ubicado en un edificio espectacular que Educación había dejado abandonado desde la apertura del actual centro educativo.
Jornadas de naturopatía
Dentro del segundo fin que mueve a A Casa Aberta, la dinamización sociocultural, el fin de semana del 12 y 13 de julio, el viejo recinto escolar se abrirá al público para acoger unas jornadas de naturopatía, en la que participarán veinte naturópatas voluntarios de la oenegé Naturópatas en Acción, que intenta acercar terapias como la acupuntura, el quiromasaje o la reflexología al medio rural, un proyecto que cuenta con la ayuda de Citroën.
Habrá jornadas teórico-informativas sin límite de aforo y cada naturópata ofrece también sesiones individuales al precio simbólico de cinco euros. Asimismo, habrá otras actividades abiertas a todo el público como yoga, taichí, pilates o aquagym.
La inscripción -a una o dos terapias por cada solicitante- puede realizarse del 1 al 10 de julio, de 9.00 a 15.00 horas en el teléfono 608 24 22 10.