Las tres grandes centrales aglutinan en la provincia a 22.945 trabajadores
02 mar 2014 . Actualizado a las 07:30 h.La crisis también ha hecho mella entre los sindicatos de clase. Tras el bum de afiliación vivido en torno a los años 2008-2009, momento en el que las empresas comenzaron a tener problemas y con ellas sus empleados -lo que desembocó en que muchos de ellos acudieran a las centrales para recibir asesoramiento laboral- la representatividad de las principales centrales ha ido perdiendo fuerza en los últimos cuatro años, de la mano del cierre de muchos negocios, del despido de centenares de trabajadores o incluso de la pérdida de confianza.
Los datos actuales, aportados por los propios sindicatos ya que ninguna administración lleva ese tipo de registros, revelan que actualmente entre CIG, UGT y CC. OO. suman en la provincia 22.495 afiliados. Y las cifras que ellos mismos manejan desvelan también que en este total había 160 trabajadores más en el año 2009, imputables a CC. OO. y a la central nacionalista. La única que ha conseguido evitar la coyuntura e incluso incrementar su influencia ha sido UGT, tal y como asegura el líder del sindicato en la provincia, José Luis Fernández Celis. «Sigue habiendo trabajadores que recurren a nosotros porque su empresa hace un ERE o porque necesitan los servicios jurídicos que ofrecemos», explica.
Si se toma en cuenta la cifra de cotizantes a la Seguridad Social en la provincia, resultaría que uno de cada cinco trabajadores está afiliado a alguna central aunque en realidad la militancia es menos representativa, ya que también hay personas que mantienen su vinculación sindical después de haber perdido el empleo.
Esa situación está provocando que desciendan los ingresos de las organizaciones, debido a que cada vez hay más militantes que pagan las cuotas reducidas o simbólicas, a las que acceden una vez que se quedan sin ningún tipo de prestación. Esos pagos, que están entre los 2 y los 3 euros mensuales, están muy lejos de los que abonan los afiliados con ingresos, que rondan los 11 euros. «Levamos dous anos coas cotas sindicais conxeladas», explica Etelvino Blanco, responsable de la CIG, la central con más afiliados.
El perfil
Y aunque cada vez las diferencias entre el número hombres y mujeres también son menores en las centrales, los varones aún son mayoría a la hora de ver el perfil del militante sindical en la provincia de Ourense. En CC. OO., por ejemplo, hay en la actualidad un 43 % de afiliadas, frente al 40 % que había en el 2009. En lo que respecta a los sectores, ha bajado la influencia en la construcción o el textil -muy afectados por la pérdida empleos- pero ha subido en otros como la limpieza.