La pizarrera Samaca no tendrá que liquidar el impuesto de sociedades del año 1998 ni pagar la multa que le habían impuesto desde la Agencia Tributaria al estimar la Audiencia Nacional la demanda de la firma valdeorresa, que alegaba que los plazos habían prescrito. El fallo de la Audiencia supone la anulación de la resolución que habían mantenido el Tribunal Económico Administrativo de Galicia y también el Central, que condenaban a la firma a pagar 600.000 euros por no haber abonado el citado impuesto, y otros 300.000 euros más de multa.
Los hechos sobre los que ahora se ha pronunciado la Audiencia Nacional se remontan al año 1998, cuando se abrió una inspección por supuestas irregularidades contables en la empresa, con sede en Carballeda de Valdeorras. El informe de los inspectores de Hacienda hablaba de «anomalías sustanciales en la contabilidad» y se apuntaba hacia «indicios de delito». El tema fue llevado ante la Justicia y en 2007 un juzgado de Ourense dictaba sentencia absolviendo a la pizarrera de los delitos contra la Hacienda Pública que se le imputaban; ante lo que Inspección decidió, a principios de 2008, reanudar las investigaciones. El caso fue llevado al Tribunal Económico Administrativo de Galicia, que determinó que los plazos no habían vencido (al entender que el tiempo que el asunto estuvo en el juzgado, entre 2001 y 2007, no era computable), desestimando la alegación de Samaca. Lo mismo sucedió cuando la pizarrera presentó recursos ante el Tribunal Económico Administrativo Central. Finalmente, en 2010 el recurso llegó a la Audiencia, que ahora ha dictaminado que sí habían prescrito los plazos.
Se refiere al hecho de que la reanudación de las inspecciones en 2008 se produce cuando «ya había transcurrido el plazo prescriptivo de cuatro años que resulta exigible». Recoge la sentencia que «se concluye la prescripción del derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria mediante la oportuna liquidación y para sancionar el ejercicio 2008».
Admite el recurso de la pizarrera, que alegaba que había prescrito