La casa de los emprendedores

María Cobas Vázquez
María Cobas O BARCO / LA VOZ

OURENSE

LOLITA VÁZQUEZ

A punto de cumplir un año abierto, el vivero de empresas de O Barco acoge un negocio y espera la instalación de tres más en fecha próxima

21 jul 2013 . Actualizado a las 07:10 h.

Paros prolongados, falta de oportunidades, trabajos mal pagados o que no colman las aspiraciones. Detrás de cada emprendedor hay una historia, todas con el denominador común del valiente que tiene una idea e invierte su trabajo y su dinero en tratar de sacarla adelante. Se crea un puesto de trabajo, ese bien tan preciado en estos días, y no se cierra a que, en el futuro, pueda llegar a tener asalariados. Pero los comienzos no son fáciles, según cuentan los que se han atrevido, sobre todo por el papeleo, las gestiones, los trámites... Y después está lo de buscar un local y poder pagarlo. Una alternativa económica son los viveros de empresas.

El de O Barco fue construido con fondos del Plan E. Anunciado en 2009, abrió en 2012. Desde el pasado agosto solo uno de los diez nidos disponibles está ocupado. Lo tiene alquilado un joven que puso en marcha una página web de venta de ropa de firma. A punto de cumplir su primer año como viverista, esta misma semana podría tener tres vecinos de despacho.

Esperando el último trámite

Los proyectos hace meses que lograron el visto bueno de la comisión de valoración (integrada por representantes del Concello -gobierno y oposición-, de la Xunta, la Diputación y la Cámara de Comercio). «Solo falta que se lleve de nuevo a comisión para que sea aprobado en la junta local de gobierno y puedan entrar, espero que en la semana que entra se pueda hacer», avanzaba la concejala de Promoción Económica, Irene Dacal. Se trata de una firma de venta de productos alimenticios por Internet, una firma de aromaterapia y otra de márketing.

Junto a los viveristas, se desplazará también la técnico de la antena local de la Cámara de Comercio, que se encargará de asesorar a los emprendedores. «Creemos que es el sitio perfecto para que esté», ahondaba Dacal (actualmente la sede de la antena local está en el consistorio viejo), y confía en que los nidos vacíos (hay también sala de juntas y un aula de formación) encuentren inquilinos. «Hay un chico que ha estado preguntando, pero ya dijo que hasta después del verano nada. Hay que esperar», dice.