Es investigadora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa
10 jun 2013 . Actualizado a las 07:05 h.gente emergente marta pérez pereira
Trabaja con células madre para tratar de curar o frenar la enfermedad de Párkinson. Eso, dicho en muy pocas palabras, es el proyecto en el que ahora mismo está inmersa la investigadora ourensana Marta Pérez Pereira. Un trabajo que le apasiona, como demuestra el entusiasmo que pone al tratar de explicar al lego en la materia la neurogénesis, el funcionamiento del cerebro o cualquier otra cuestión de su campo de investigación.
-Explíqueme en pocas palabras, y para no iniciados, en qué consiste el proyecto en el que está ahora mismo.
-Básicamente la idea es poner células madre en el cerebro enfermo y que esas células actúen a dos niveles: que se transformen ellas mismas en el tipo de células que se mueren por la enfermedad de Párkinson, que son las neuronas dopaminérgicas; y paralelamente lograr nuevas células que actúen intentando que el cerebro se regenere por sí mismo.
-¿Hay mucha diferencia entre cómo se trabaja en Estados Unidos y los medios de investigación españoles?
-Obviamente hay diferencia porque allí tienes mucho más dinero, pero aquí con poco somos capaces de hacer mucho. Somos gente que aprovecha al límite hasta el último recurso. Somos capaces de hacer lo mismo pero con pequeños apañitos caseros. Si con el dinero y los medios que tienes en Estados Unidos hay una técnica que te lleva una mañana, aquí te puede llevar tres días, pero lo puedes hacer y lo haces.
-¿Notan mucho los recortes?
-Desde mi punto de vista el problema de recorte en ciencia no es tanto el dinero que no tienes para investigar, que evidentemente era poco y ahora es menos, sino el problema de que no hay para contratar a la gente. Hay investigadores que tienen proyectos con dinero pero no tienen la posibilidad de contratar a un estudiante predoctoral o a un investigador posdoctoral, para que realice propiamente ese proyecto, porque ese capítulo lo han quitado.
-¿Cómo se explica eso?
-El sistema es muy rígido y el dinero tiene un fin muy estipulado y lo que es para material no puede usarse para personal. Hay cuestiones tan absurdas como que si haces un presupuesto al inicio del proyecto diciendo que te vas a gastar una cifra en un tipo de reactivos, pero a lo largo del proyecto te das cuenta de que hay otro mejor pero cuesta más dinero, no lo puedes comprar porque se sale de lo que tenías para eso en concreto.
-¿Por qué en España se invierte tan poco en ciencia?
-Es una cuestión de cultura social en general. En Estados Unidos hay más dinero porque hay más donaciones privadas. Aquí empiezan a surgir ahora fundaciones privadas de familiares de personas con enfermedades raras que tratan de ir recaudando, pero no es fácil porque falta la implicación social. Allí por ejemplo hay mucha gente que va a cortarse el pelo y lo dona para una fundación que hace gratis pelucas para niños que lo han perdido por enfermedad; y en las peluquerías, si vas a donar, no te cobran el corte. Aquí ese grado de implicación es todavía impensable. Aprendí mucho de la sociedad americana.
-¿En qué sentido?
-Es una sociedad que me acabó gustando porque es gente que arrima el hombro y se involucra; hay una sensación de grupo en la ciudadanía. Y también protestan mucho por las pequeñas cosas. Por ejemplo, si les atienden mal en una tienda, reclaman; aquí como mucho le decimos «ahí te queda» y nos vamos a la tienda de al lado, pero no protestamos. Aquí no hacemos nada por cambiar las pequeñas cosas; solo pretendemos grandes revoluciones.
-¿Se irá cuando finalice su actual contrato?
-Es que yo pienso que la cuestión no es irse. Yo podría irme fuera, ganar mucho más de lo que estoy ganado aquí y vivir estupendamente eligiendo el país donde haya el clima que más me guste para vivir. Puedo hacerlo, pero me apetece quedarme aquí, y si de alguna manera puedo contribuir con un granito de arena a echar para adelante, pues contribuyo.