AVE: Un año perdido entre dudas y silencios

OURENSE

Santi M. Amil

A las obras de la alta velocidad a Madrid le ha salido un auténtico escollo. Con las obras entre Lubián y Taboadela en fase de obras, la falta de acuerdo sobre el modelo de integración en la ciudad provoca que se disparen las dudas sobre la decisión que tomará finalmente el Ministerio de Fomento, que lleva casi un año sin dar señales de vida sobre si finalmente da luz verde a la variante exterior o, como temen los empresarios, opta por recuperar el «tramo da vergoña».

tramitación

La variante exterior es la única sin licitar. En marzo del año pasado, el Ministerio de Fomento adjudicaba los contratos para el tramo Taboadela-Ourense, pese a que todavía no contaba con el estudio informativo. Fue la última noticia que se tuvo del proyecto que es el único que se encuentra sin licitar. Una ralentización que contrasta con el ritmo de adjudicaciones en el resto de la línea entre Taboadela y Lubián.

dudas

La ministra ve cara la integración en Ourense. Unas declaraciones de la ministra de Fomento, Ana Pastor, en las que expresaba que el trazado de integración en Ourense le parecía caro encendieron la luz de alarma. De ese modo, parecía descartar casi de manera definitiva el soterramiento de las vías -fue uno de los grandes lemas del PP en las elecciones generales en contra de la postura del PSOE-. Más recientemente, diferentes fuentes de Fomento han reconocido que se estudian otras alternativas.

inversión

Un sobrecoste de doscientos millones de euros. De acuerdo con las estimaciones realizadas por expertos, la construcción del trazado exterior desde Taboadela supondría un sobreesfuerzo económico de 200 millones de euros para Fomento, en comparación con el trazado interior. Esa variante exterior supone un ahorro de quince minutos en el viaje y la recuperación urbana de las actuales vías.

estación

El proyecto de Foster en el aire. Con el gobierno en funciones, el PSOE adjudicó la estación de Ourense a Foster. El nuevo ejecutivo no ha formalizado ese contrato. Sin embargo, el propio alcalde, Agustín Fernández, no ha descartado negociar un nuevo escenario. Los empresarios, por su parte, han asegurado que no es una prioridad.