Otro coacusado, identificado como el que usó la navaja, sigue fugado
09 ene 2013 . Actualizado a las 07:20 h.No tenía antecedentes penales y se le aplicó el atenuante de drogadicción. En base a estas circunstancias del acusado Nelson Menor, que compareció ayer en el Juzgado de lo Penal 2, la Fiscalía rebajó su petición inicial de cuatro años de prisión a 21 meses y se llegó a un acuerdo de conformidad con la defensa para no tener que proceder al juicio. Eran dos los acusados por un delito de robo con intimidación y una falta de lesiones cometidos en el año 2009. El otro coacusado, Iván Oliveira, sigue todavía en busca y captura.
La juez titular del Penal 2 dictó un auto de libertad para el acusado Nelson M., que compareció en el juzgado esposado procedente de la prisión donde esperaba la celebración del juicio, después de no haberse personado para la primera vista fijada para el 6 de noviembre. Aunque no llegó a celebrarse el juicio, la juez escuchó a una de las víctimas del robo, que se interesó por el procesamiento del acusado Iván Oliveira, que está en paradero desconocido, a quien identificó como autor del acto más intimidatorio, pues según este testigo fue el acusado ausente quien utilizó una navaja en el cuello para amenazarle. La víctima del robo fue golpeada también y deberá ser indemnizada con 250 euros. La juez y la fiscal explicaron al testigo que Iván Oliveira será juzgado en cuanto sea detenido y que la vista contra Nelson M. se llevó a cabo para evitar que el delito pudiera prescribir.
La juez Susana Pazos Méndez, que acaba de hacerse cargo como titular del Juzgado de lo Penal 2, advirtió al acusado de que su letrada y la fiscal habían conseguido para él un «muy buen acuerdo», pues había cometido un «hecho grave» que podría conllevar penas de cárcel de tres años y medio a cinco años y le avisó de que «no ande jugando con fuego». El joven tenía 18 años cuando cometió el delito por el que fue acusado. Además, le indicó que habían creído la palabra de su abogada para aplicar la atenuante por drogadicción pues este punto no fue acreditado, aunque al parecer durante el tiempo que estuvo en prisión provisional para asegurar su comparecencia en el proceso, el acusado se enroló en Proyecto Hombre. El acusado aseguró que no volvería a hacer algo así, que aquel acto violento fue una tontería y que se refugiará en su familia, pues en este momento no dispone de trabajo ni del subsidio de desempleo.
La fiscal no se opuso a que el reo pudiera acceder a la libertad después de su comparecencia en el juzgado, aunque manifestó que prefería esperar para determinar la posición de la Fiscalía sobre la libertad condicional en la ejecución de la sentencia, que será firme después de que las partes de la acusación pública y la defensa llegasen al acuerdo de conformidad.