El comercio asume la subida del IVA para mantener las ventas

Rubén Nóvoa Pérez
rubén nóvoa OURENSE / LA VOZ

OURENSE

PABLO ARAUJO

El colectivo dice estar «al límite» y teme que se disparen los cierres

30 ago 2012 . Actualizado a las 07:30 h.

La cuenta atrás para que entre en vigor la subida del IVA ya ha comenzado. En los días previos al 1 de septiembre, los comerciantes ourensanos se debaten entre la necesidad de subir los precios para mantener las ganancias o asumir el incremento para contrarrestar una posible pérdida de clientela. A escasas horas de que el nuevo modelo impositivo entre en vigor, la mayoría de los comerciantes ourensanos apostarán por no incrementar los precios y absorber ellos el impacto del nuevo IVA. Así lo aseguran desde las asociaciones que aglutinan al sector. Es el caso del CCA Ourense Centro, donde gran parte de los asociados tomarán esa decisión con la esperanza de que por ello no caigan las ventas. «Lo hacen en espera de que el consumo se llegue a dinamizar, porque si no no podrían mantener esa situación durante mucho tiempo», explicó un portavoz del colectivo.

Pese a ese esfuerzo que, según aseguran, realizarán buena parte de los empresarios, Emilio González, presidente del CCA Ourense Centro, sostiene que el colectivo se encuentra «al límite» y sin apenas margen para mantener sus negocios. «Nos tememos que haya cierres, porque lo que acaba de hacer el Gobierno es un ataque a la línea de flotación del pequeño comercio», detalló Emilio González.

Según se aproxima el día en que se aplicará la subida del IVA, los comerciantes del centro recuerdan los motivos que les llevaron a posicionarse en contra de esta medida e incluso salir a la calle de la mano de los sindicatos. «Algunas de las propuestas que han adoptado se podrían haber evitado. Lo de suprimir las rebajas o lo de la libertad de horarios es para salvar a las grandes superficies».

Pese a que la gran mayoría de los sectores optarán por asumir ellos el nuevo IVA, hay colectivos como el de los peluqueros -el incremento hace que pase del 8 al 21 %- en el que la subida acabará repercutiendo en el consumidor final. «No pueden ellos asumirlo todo», concluyen.

«Esta medida es un ataque a la línea de flotación del pequeño empresario»