Angel Feijoo: «Si me obligaran a elegir, elegiría quedarme en Cáritas sin dudarlo»
OURENSE
El rector del Seminario Mayor toma las riendas de la entidad benéfica
25 ago 2012 . Actualizado a las 13:10 h.-¿Le sorprendió el doble nombramiento?
-Lo de ser delegado era algo que el obispo ya venía hablando conmigo desde hace tiempo. El hecho de ser delegado y director no estaba previsto en principio, pero se consideró que es la mejor solución ahora mismo.
-¿Y la dimisión de Pérez de Juan?
-No, porque era algo que yo, por la relación personal con él, ya conocía porque ya se había hablado en ocasiones anteriores de esa posible incompatibilidad. Se sabía que tenía que hacerse, pero también es verdad que se dieron muchas circunstancias porque estuvimos sin obispo varios años y luego, cuando llega el obispo nuevo, se encuentra con muchas situaciones pendientes y cuestiones que resolver. Pero lo que sí quiero que quede claro es el agradecimiento de la Diócesis, del obispo y de Cáritas por la labor que desarrolló él y su equipo el tiempo que estuvo al frente de la entidad, porque está claro que la Cáritas anterior no tenía ni la estructura, ni los programas, ni el desarrollo que tiene ahora.
-¿Seguirá ese planteamiento?
-Lo que queremos es continuar la labor que se ha hecho hasta ahora, insistiendo en algunas cosas. Ahora mismo es importante, por la situación de crisis que se está viviendo, la atención diaria de las necesidades más urgentes y cotidianas; y por otro lado fomentar una relación muy estrecha con las Cáritas parroquiales porque quien conoce realmente los problemas de los personas son quienes están a su lado, más cercanos.
-Teniendo en cuenta la que está cayendo, con cada vez más necesidades y menos ingresos ¿esto es un regalo envenenado?
-No se si es regalo ni envenenado. Cuando un obispo pide la colaboración a un sacerdote, lo normal es decir que sí; pero además para mí supone una alegría porque es un ámbito que me parece esencial dentro de la vida de la Iglesia, y si por algo nos tenemos que distinguir en la Iglesia es por el ejercicio de la caridad. Por otro lado es una gran responsabilidad, porque es la cara más visible de la Iglesia y por la carga de trabajo que supone con el seminario.
-¿Cree que podrá compaginar ambas responsabilidades?
-Espero poder hacerlo. Por un lado no creo que esta interinidad sea muy larga, y por otro en Cáritas hay un equipo de profesionales y voluntarios que son los que de verdad llevan adelante el trabajo del día a día.
-¿Y si finalmente no hay sustituto y tuviera que elegir entre el rectorado y la entidad benéfica?
-Si me viera obligado a elegir, elegiría quedarme en Cáritas sin dudarlo. Para mí refleja lo más esencial en la vida de un cristiano, y más en el caso de un sacerdote: la caridad, bien entendida, como el amor a las personas y la dedicación a los demás.