Su elevada presencia dificulta el baño y la tarea de los socorristas
18 ago 2012 . Actualizado a las 07:20 h.Su presencia no era habitual en el Miño, sin embargo las algas han llegado este verano para quedarse en las aguas del río a su paso por la capital ourensana. Su presencia, que aumenta cuanto menor es el caudal, se ha convertido en un quebradero de cabeza para los bañistas, que acuden a las principales áreas de baño de la capital para refrescarse ante las altas temperaturas. Un simple recorrido por las riberas del Miño en un día como el de ayer, en el que el nivel del cauce era más bajo de lo habitual en los últimos días, basta para comprobar la magnitud del problema. En la zona de baño de Oira, en la de la playa de la Antena o en el Muíño da Veiga, la presencia de algas ahuyenta en gran medida a los bañistas. Su presencia también incomoda a los servicios de emergencia, al dificultar la tarea de los socorristas.