La Audiencia juzga a un acusado de violar a una septuagenaria

m. v. ourense / la voz

OURENSE

El fiscal reclama para el sospechoso, vecino de Quiroga, 15 años de prisión

02 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La Audiencia provincial ya tiene fecha para juzgar a un hombre de 58 años acusado de agredir sexualmente a una mujer de 79. Andrés L. L., vecino de la localidad lucense de Quiroga, se sentará el próximo 16 de febrero en el banquillo de los acusados para responder por las acusaciones que le imputa el fiscal, quien solicita para él una condena de 15 años de prisión.

Los hechos que han motivado este caso se produjeron en la mañana del 9 de julio del 2010. De acuerdo con el escrito de acusación el imputado se desplazó con su turismo a la localidad ourensana de Éntoma. Una vez allí, y «guiado por sus más bajos y denostados instintos sexuales», vio acercarse por un camino a una mujer y esperó a que se quedara sola.

Se trataba de R. G. L., vecina de O Barco, quien paseaba por una pista vecinal que comunica las localidades de Éntoma y A Veiga de Cascallá. Escondido tras unos arbustos, el acusado esperó a que la víctima pasara junto a él y, llegado el momento, la atacó por sorpresa, agarrándola por detrás para tratar de inmovilizarla. Empleando la violencia física, la obligó entonces a salir del camino y la tiró al suelo. La víctima, asustada, trató de gritar para pedir auxilio aunque el imputado le tapó la boca para evitar que alguien los oyera. Después, la agredió sexualmente.

Un sombrero de Cowboy

Explica el fiscal que durante la violación el imputado llevaba puesto un gorro negro, tipo Cowboy, además de una gafas de sol grandes, con el fin de no ser reconocido por la víctima. Sin embargo, tras huir su agresor, la mujer fue hallada aún tendida junto al camino por un vecino, que le prestó ayuda y avisó a su hijo y a la Guardia Civil.

Poco después, mientras la septuagenaria recibía asistencia en un centro de salud, se ponía en marcha un dispositivo policial de búsqueda que culminaría apenas dos horas después, cuando Andrés L. L. ya se encontraba en la provincia de Lugo, de vuelta a su casa. Fue arrestado por agentes de la Benemérita y encarcelado al día siguiente, tras ordenarlo el juez de O Barco.