La reforma de Montealegre deja a un lado el proyecto de botánico

Rubén Nóvoa Pérez
rubén nóvoa OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Una de las mejoras tras el cierre fue el llenado de las balsas de agua.
Una de las mejoras tras el cierre fue el llenado de las balsas de agua.

El parque sigue cerrado pese a que el Concello ya recepcionó las obras

29 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Cerrado a cal y canto. Así continúa el parque de Montealegre. Pese a que el Concello de Ourense recepcionó las obras el pasado 19 de diciembre, sus puertas no se abrirán a la ciudadanía hasta el próximo mes de enero, ya que el área de Medio Ambiente quiere solucionar algunos flecos pendientes que quedan por resolver: seguridad para evitar actos vandálicos o la instalación de papeleras, entre otros.

Una vez que reabra lo hará dejando atrás el ambicioso proyecto del socialista, Demetrio Espinosa, de convertirlo en un jardín botánico. «O que fixemos agora foi rematar a obra para non perder a subvención. Temos que adaptarnos á situación actual é abriremos unha instalación que poidamos manter», puntualizó su sucesora, la nacionalista Marta Arribas.

Ese mantenimiento se hará, según detalló la edila del BNG, básicamente con fondos y personal municipal. En concreto, una brigada de cinco profesionales del área de Medio Ambiente se dedicarán en exclusiva al cuidado del recinto: «So contrataremos persoal externo para traballos puntuais».

De cara al futuro, Marta Arribas matiza que el proyecto de Montealegre es a «medio e largo prazo» y que confían en llenarlo de contenidos.

De manera excepcional ayer se pudo acceder al interior del parque. El motivo fue la visita de los miembros de la junta de área de Medio Ambiente -está formada por representantes de los cuatro partidos presentes en el Concello y por dirigentes vecinales- para supervisar las obras. Durante la inspección gobierno y oposición comprobaron las mejoras -agua, electricidad, renovación de caminos y plantación de las especies secas-. Para PP y Democracia Ourensana el trabajo fue solo «un lavado de cara». También echaron de menos que fuera más accesible.