Alegato contra casi todo

Francisca Castro

OURENSE

Es el título de la última obra del extraordinario poeta Eduardo González Ananín. Usa un lenguaje muy culto, que es la expresión de un intelectual de su calibre. Su generosidad la plasmó en las dedicatorias del libro, comenzando por sus hijas y su querida esposa Carolina. Sus poemas, son el reflejo de su lucha interna, condenando lo que va en contra de todo lo que trate de extinguir este mundo, que lo sueña de paz, amor y felicidad, y por ello lucha de la forma que mejor sabe, transmitiéndolo como buen idealista, hiriéndole la realidad adversa, con un corazón que no le cabe en el pecho.

Desea una sociedad libre de cárceles, fronteras, armas, guerras, hambres, injusticias... Sin opresores ni oprimidos, donde la ciencia esté al servicio del ser humano. Ananín, nació en Tibiás, Pereiro de Aguiar, en 1926, era el menor de una familia numerosa. No contaba con tres años, cuando sufrió la perdida de su madre. A su ausencia nunca se acostumbró, luchando por recordar su amado rostro, sin conseguirlo. Se crio bien, con el amor de sus tíos y sus primas, que lo tenían como un principito. Cuando su padre retornó de Argentina se volvió a casar, y reunió a todos sus hijos. La madrastra era trabajadora, pero no cariñosa, Ananín buscaba la ternura de una madre, y no la encontró. Sufrió por la Guerra de España, y la muerte de familiares le marcó. Asistió a la escuela pública y tuvo de profesor a Manuel Luís Acuña, contando con una gran librería que le permitió leer a los clásicos Se relacionó con grandes escritores e intelectuales

Volvió a España en 1982, y vive en Ourense. En la madurez, escribió el poema «Madre» que nos llega al alma. De «Alegato contra casi todo», no soy capaz de explicar la esencia de lo que desea transmitir, hay que leerla. No me extraña su contenido, sé de sus sentimientos, de su gran corazón, y todo lo que se lo han herido, el mismo dice que es «transgresora», puede que lo parezca. Lo admiro, porque es coherente con lo que piensa, va de frente, da la cara, poniendo más que un grano de arena, para tratar de despertar las conciencias. Lo felicito por su obra: «Alegato contra casi todo» y le deseo mucha suerte, se la merece.