Cierre hostelero

Arturo R.-Vispo

OURENSE

02 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Con alevosidad y nocturnosía. Y dígolo como lo digo, pues al tal Fernández Ojea tampoco se le entiende ni lo que hace ni lo que dice ni lo que deja de decir. Pregona ante los medios que si el Centro de Formación de Hostelería de la calle Marcelo Macías funcionaba con un alto nivel de rendimiento; que si respondía a las necesidades profesionales del sector de restaurantes, hoteles y cafeterías; que si contribuía a la integración de inmigrantes y a la colocación de los desempleados de la provincia? Y un lunes por la mañana y al levantarse con la pierna tuerta que echa la persiana del chollo, cambia la cerradura del chiringuito y cuatro empleados al paro con liquidaciones de feria. Diez años a chupar del teto de la subvención oficial y al servicio de la financiación de la Federación de Hostelería, y cuando llega el momento de la imaginación, de la competencia, de la iniciativa, que se le funde la bombilla al eterno mandamás de los hosteleros y no ve más allá del subsidio de las administraciones públicas, justificando el cierre con patrañas como la falta de actividad formativa, lo que el propio director del centro contradice con datos, fechas y proyectos. Y es que si a un tendero con levita le pones las tijeras de podar entre los cascos, confunde la austeridad con el tocino y la formación con los untos. Y al desmoche, aunque sean las raíces.