Homenaje a Benito Losada

jerónimo martel OURENSE

OURENSE

La pintura de Roberto Vila se expone en el edificio Simeón

31 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En Espazo Xove (antes Casa da Xuventude) y hasta el 14 de noviembre, se muestra como exposición inaugural de la presente edición del XXIX Outono Fotográfico un Homenaxe da Agrupación Fotográfica Ourensana -fundada en 1984 y actualmente extinta- a Benito Losada, su cofundador. Consiste en una exposición fotográfica coordinada por Asun Ballester, Ana Iglesias y Che, así como compuesta por los fotógrafos Santiago Barreiros, Soco A. Balvis, Xosé Manuel Chao Arana, Enrique Fidalgo Locchies, Luis González Pato («Souto»), Pablo S. González Prieto, Ana Iglesias, Chema Iglesias, Eduardo Núñez, Marisol Rodríguez, Mª del Carmen Sáez y Xosé Lois Vázquez. Benito, esa gran persona y además extraordinario agente cultural que tantos echamos tanto de menos, imaginó y puso en marcha el Outono Fotográfico, dirigiéndolo durante 28 años y permitiendo así que expusieron sus obras más de 3.000 fotógrafos y fotógrafas. La actual edición del Outono Fotográfico comprende, por cierto, 110 exposiciones de cerca de medio millar de artistas.

Abstracción realista

En el Centro Cultural de la Diputación -sala 2, de la primera planta- y hasta el próximo domingo día 6 de noviembre, expone 32 cuadros bajo el título «Fogo! Principio e fin», el pintor lucense afincado en Ourense Roberto Vila. Ya había expuesto antes individualmente en nuestra ciudad: en la galería Volter, en 1995. Concibió la actual exposición ante la impresión de un gran incendio próximo a su casa de Coles (Ourense). Incendio que prestó a su paleta en esta ocasión los tonos pardos, naranjas y rojos, enfrentados a los no colores blanco y negro. Vila posee el título académico de doctor en Medicina, que ejerce como cirujano. Pero también estudió entre 1985 y 1988 dibujo artístico en la Escuelas de Artes y Oficios de Ourense a más de licenciarse en Bellas Artes en la Facultad de Pontevedra en 1995.

En suma, Robertro Vila es un médico humanista, aunque también es cierto que todos los buenos médicos son por definición humanistas. Por otra parte su afición por la pintura patente está en la muestra del Simeón. Por cierto que la preside de algún modo una leyenda escrita en la pared de la sala en que expone, donde ha expresado su ideario pictórico: «Pinto lo que veo pero, sobre todo, lo que imagino ? porque entiendo que ésa es la puerta de entrada hacia la abstracción».

Y en su introducción al catálogo de la exposición explica en relación a ésta hasta tres tramos de pintura, que plasma utilizando «acrílicos, materiales orgánicos, áridos, piedras calcinadas, carbón, madeira, etc., coa intención de imprimille á obra un carácter abstracto, lírico, inicial, monocromático e dicromático ó que segen otros cadros de estilo expresionista con explosión desas mesmas cores e acabando cuns lenzos que queren representar superficies calcinadas?».

Reduccionismo

Roberto Vila, precisamente desde la abstracción, ha aplicado a la figuración un fuerte reduccionismo, reduciendo efectivamente al máximo la figura, en concreto -a mi modo de ver- tras el ejemplo del pintor holandés Piet Mondrian considerado justo en la primera etapa de éste.

En esa etapa Mondrian realizó paisajes muy distantes de la percepción de la naturaleza y de brillante colorido en evolución de simplificación de la percepción natural y depuración de las formas hasta el infinito (por ejemplo, en su obra «El árbol azul»).

Luego Mondrian, en su etapa definitiva neoplasticista, produjo campos de color en grandes superficies monocromas de cuadros. Esa aparente contradicción entre abstracción y figuración de la pintura de esta muestra ofrece un guiño en el cuadro titulado «Gaza. Malos modos de hacer fuego» (técnica mixta con AK47 sobre lenzo e táblex 130 x 194 cm) que tiene incrustado a modo de ¡collage! un auténtico fusil de asalto Kalashnikov AK47 soviético.