1La plaza de Mariñamansa, en la capital ourensana. se convirtió ayer en punto de referencia para la interculturalidad ourensana. Representantes de varios colectivos de inmigrantes participaron, aportando su gastronomía, su música y su artesanía, en el Festival «Mil colores, un só mundo», que por segundo año organiza el grupo Scout de Ourense, la parroquia de Mariñamansa y el colegio Cardenal Cisneros. El objetivo de la cita es sensibilizar a la población sobre la realidad de una ciudad en la que conviven ciudadanos procedentes de muchos países del mundo y facilitar su integración dando a conocer sus tradiciones culturales, además de crear un espacio en el que fomentar la convivencia y estrechar lazos que luego puedan facilitar la convivencia el resto del año. Decenas de personas acudieron a disfrutar de las exhibiciones de baile, patinaje y música que protagonizaron los más jóvenes y de los talleres que también se desarrollaron en la misma plaza.
Espectáulo familiar
2Los niños ourensanos, y también los no tan niños, se lo pasaron ayer en grande con el musical Bob Esponja, la esponja que podía volar, que pudo verse en doble sesión en el Auditorio capitalino. El espectáculo de Cávea Produccións, que está estos días de gira con Novacaixagalicia, volvió a levantar en Ourense la expectación esperada dada la popularidad del personaje que protagoniza la serie de dibujos animados.