Alega inseguridad jurídica en la licencia y dificultades financieras
04 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Una reunión que celebrarán hoy directivos de Eroski será crucial para conocer el futuro del centro comercial planificado en A Farixa. A expensas de imprevistos de última hora, la decisión de la empresa es la de paralizar las obras. Las razones esgrimidas para adoptar esta postura son dos: por un lado hay dificultades financieras y, por otro, han surgido dudas sobre la legalidad de la construcción del futuro espacio comercial.
Con respecto al primero de los dos supuestos, el grupo vasco reconoce tener «problemas financieros». Pero, además, Eroski también tiene dificultades para que los socios de la junta de compensación abonen su parte a los gastos originados hasta el momento.
El Concello, que tiene un 5,56% en la junta, aún no ha aportado el dinero que le corresponde. Así lo confirmó ayer Álvaro Pedrosa, presidente de dicha junta. Según sus datos, en el 2009 debería abonar 261.000 euros, que no pagó, más otros 396.000 euros que han corrido la misma suerte. En total, de los 885.000 euros que debería aportar el Concello, «ya tiene devengados 657.000», según Pedrosa, y los únicos que han aportado dinero hasta el momento son Eroski (que asumió todos los gastos) y un pequeño propietario, con 17.000 euros. La primera cuota tiene un 18% de morosidad y la segunda llega ya al 49%.
La urbanización de los terrenos supone una inversión de 13,5 millones, de los que 5,4 son para indemnizaciones y 4,3 millones para movimiento de tierras, una tarea que ya está prácticamente concluida.
Licencia
Pero, más allá de los problemas económicos, la empresa aduce inseguridad jurídica por la obtención de la licencia. Eroski cuenta con permiso de obra y actividad después de haber pagado por el trámite 800.000 euros, pero las dudas surgen por la situación urbanística de la ciudad, con el PXOM anulado por el Tribunal Supremo.
El Concello contempló el proyecto de A Farixa entre uno de los supuestos de excepcionalidad para conceder licencia. En marzo anunció que pediría a la Xunta que habilitase unas normas urbanísticas provisionales para salvaguardar varias actuaciones, entre ellas la de Eroski.
Las dudas que tiene el grupo se sustentan en la tesis que expone Pedrosa: «No parece que haya problemas legales por la licencia del propio centro comercial, pero las tiendas que irán en la gran superficie tendrán que pedir su licencia de obra y actividad, aparte de la nuestra, y es ahí donde nuestros abogados nos dicen que hay muchas dudas de que se puedan dar esos permisos con el plan urbanístico anulado».
Reconoce el presidente de la junta de compensación que el Concello «está por resolver el problema». En todo caso, sí es rotundo a la hora de afirmar que «mientras eso no se arregle no retomaremos el proyecto».