Cuatro goles, tres puntos y un billete para la fase de ascenso a la Segunda División B. El Ourense recogió el botín completo ante un endeble Rápido de Bouzas, que demostró el por qué de su mala racha.
Los hombres de Cándido Gómez cumplieron el guión establecido desde los primeros compases de la contienda. Se ordenaron de modo disciplinado por delante de Berto y aceptaron un cuerpo a cuerpo en el que pronto comprobaron que podrían hacerle mucho daño a la zaga local.
Aunque fue el joven Carlos Alberto el primero en hacer trabajar a Berto, con un intencionado disparo, los ourensanistas encontraban muchos espacios a las espaldas de Tavi, el pivote único que colocó Juan Carlos Andrés delante de su línea de cuatro zagueros.
Los visitantes renunciaron antes del inicio del choque a la prevista defensa de cinco y Antonio acompañó a Yebra por delante, con Jordan y Peloto en las bandas, para que Denis enganchara con Adrián Quintairos.
A partir del primer cuarto de hora el dispositivo creaba peligro en los dominios de Lloves y, mediada la primera entrega del partido llegaron los dos aguijonazos del celanovense. El primero tras moverse con habilidad entre líneas y resolver con frialdad dentro del área, mientras que poco más de un minuto después, remachó el segundo tras un saque ensayado de Josu desde la banda, para que Yebra peinara, habilitando al ariete.
El encuentro parecía resuelto, porque los aurinegros no contaban con recursos atacantes y el plantel de O Couto parecía sólido en su ocupación de espacios, pero la lid balompédica dura noventa minutos y todo puede pasar, como ratificó Xosé Ramón -un ex canterano del Celta con ascendencia ourensana-, que enganchó una volea prodigiosa e imposible para Berto. Los visitantes no acusaron el golpe y, de hecho, pudieron sentenciar si se hubieran mostrado un poco más finos en sus llegadas, puesto que en reiteradas ocasiones la elección del último pase no fue la más precisa.
Para el segundo acto, ambos directores técnicos movieron ficha. Cándido dio entrada a Jaime Noguerol por Peloto, con lo que Denis volvió al carril diestro, en tanto que Andrés buscó más mordiente ofensiva, con Ángel en lugar de Diz, para situarlo en una dupla de vanguardia con Carlos Alberto.
Era importante el control de los siguientes minutos y el Ourense no flaqueó. El recién incorporado medio punta contó con una buena opción, pero no remató con comodidad y el acierto de Portela en la estrategia, tras un córner lanzado por Yebra fue anulado por el árbitro, que señaló una falta de Adrián Padrón sobre Lloves en el salto.
Sentencia
Los rojillos no tuvieron tiempo ni para enfadarse, porque a renglón seguido Jaime salió airoso de un recorte en la frontal para encarar al guardameta y batirlo en un disparo inalcanzable. Sin embargo, el goleador sufrió después una inesperada penitencia, ya que tuvo que marcharse lesionado en un tobillo.
Antes, el batallador Martín había remplazado a Quintairos y suyo fue el tanto que redondeó la goleada y el tercer triunfo a domicilio en las cuatro últimas salidas. El ribadaviense desvió con innata maña un lanzamiento un libre directo de Yebra en otra arma estratégica que está resultando productiva para los ourensanistas. A tres jornadas para el final, el objetivo ineludible ya está conseguido. Falta el más complicado.
Goles: 0-1, min 22: Adrián Quintairos; 0-2, min 24: Adrián Quintairos; 1-2, min 33: Xosé Ramón; 1-3, min 70: Jaime Noguerol;
1-4, min 82: Martín.
Árbitro: Espasandín Cores, del colegio de A Coruña. Mostró cartulinas amarillas al local Tavi, así como al jugador visitante Portela.
Lloves, David Suárez, Toño, Portas, Agujetas, Tavi (Lobera, min 78), Chema (Darío, min 72), Iago Paz, Xosé Ramón, Carlos Alberto y Diego Diz (Ángel, min 46).
Berto, Josu, Portela, Adrián Padrón, Nuno, Yebra, Antonio Fernández, Peloto (Jaime Noguerol, min 46) (Sito, min 75), Denís, Jordan y Adrián Quintairos (Martín, min 67).