No sé como te sientes, querido Salgueiro Tizón. No sé si feliz porque el Plan Xeral de Urbanismo (PXOM) contra el que tú votaste un 27 de marzo del 2003 ha sido suspendido por el Supremo o triste por lo que esto supone de paralización de la capital. Conociendo tu espíritu, que pusiste de manifiesto durante muchos años de edil socialista en el Concello de Ourense, me temo que lo segundo. Aunque te imagino desconcertado. ¿Cómo es posible que tu partido se muestre ahora tan insultantemente insultador a la hora de descalificar el plan del PP? ¡Qué poca memoria! En el 2003 el PSOE no votó en contra. Votaron en contra dos socialistas, tú y Carmen Refojo. Los demás, pura abstención. ¿Y que decía entonces la agrupación del PSOE que presidía el hoy alcalde, Paco Rodríguez? ¡Ni mú! Es el sino de los tiempos que ya no distingue ideologías ni coherencias. Seguro que recuerdas el posicionamiento del PSOE sobre la venta y urbanización de la finca Diputación. Oposición frontal y defensa de que se mantuviese la titularidad pública ajena a especulaciones inmobiliarias. El actual alcalde y la actual edila de Urbanismo bramaban contra el PP por el aldraxe de la venta. ¿Y ahora? Pues trabajando a destajo para autorizar la operación que el PP había diseñado y que no pasaba, como bien recuerdas, por convertir la finca en el pulmón verde de la capital. Lo que querían los del PP era situar ahí, al lado del hospital, un gran centro comercial y unas torres de tropecientas viviendas. Ese era el diseño urbanístico del PP pero es que ahora los tuyos, ya en el gobierno, optan a entrar en el libro Guinness al autorizar en una semana (¡por si les pillaba el Supremo sin la operación cerrada!) un complejo expediente de una multinacional mientras los normales de los vecinos del común esperan meses y meses. Este socialismo, querido Salgueiro, no es aquel que tu llevas prendido en el corazón.