El azucarillo del POLI

Rubén Nóvoa E

OURENSE

l partido (POLI) que se presentaba como el gran animador de la campaña en la capital se ha disuelto como un azucarillo. Comenzó con una fuerza inusitada y prometiendo a fichajes de primer nivel para su lista en Ourense. Tras la mediática aparición de su presidente, a José Manuel Fernández (azote del alcalde de Ourense) le ha entrado el miedo escénico. El rechazo de «Poly» Nóvoa a querer saber nada de este «artilugio» político les dejó pronto sin coartada. Apenas pudieron sacar partido del malintencionado juego de letras. Después de días de incertidumbre y escondidos en su sede de Barrocás, los fundadores del POLI (al menos los que se hacen pasar por ello) lanzaron los tres primeros nombres de la lista. Entre ellos no había ningún Cristiano Ronaldo de la política local. Su apuesta es Luis Fernández Ramos, un abogado sin relevancia política y que hasta ayer no había dicho esta boca es mía. Lo hizo para decir que lo de las siglas POLI le parece una canallada por «jugar con el nombre de una persona». Por último, avanzó que el POLI es difícil que esté como una opción en las urnas y que se pasa al bando de la Alternativa Popular Galega (APG), que precisamente nació de un grupo de descontentos del PP en Xinzo. Quien respirará tranquilo al fin es el Poly de Cudeiro, al que el engendro de partido dejó a los pies de los caballos de un José Luis Baltar que una vez más demostró que ya no se fía de su palabra.