El AVE: 14 contra 108.673

OURENSE

Es posible que ninguno de los vecinos que hoy viven en la tercera capital de Galicia recuerde la construcción de otra estación de ferrocarril distinta a la del AVE. Es una infraestructura para décadas y no para una legislatura política. Esta realidad incuestionable tendría que mover a los representantes de los ourensanos (que no de los partidos políticos) a consensuar la mejor obra para los intereses de Ourens. Pero no es así. Por razones políticas le tocó a Ourense (¡a Ourense otra vez!) bailar con la más fea por lo que la solución que ofrecen es la más barata pero no la más aconsejable para el futuro de la capital. Ayer, en La Voz, el ingeniero Xosé C. Fernández, especialista en temas ferroviarios, dedicaba, en un clarificador artículo, una serie de adjetivos a la gestión de la llegada del AVE. Hablaba de chantaje, engaño, insulto, sinsentido, mentira y fraude legal. Desmontaba, uno a uno, todos los argumentos que desgranaron en Ourense dos técnicos de Fomento con la aquiescencia de los gobernantes locales (del PSOE, por obediencia a sus jefes de Madrid, y del BNG, por conservar sus poltronas). ¿Será posible que 14 ediles, por razón de su militancia o de mantener un cargo, hagan tamaña traición a 108.673 vecinos? ¿Quiénes les colocaron en ese puesto del que, la mayoría, cobra de los impuestos de los ourensanos? ¿A quién se deben? ¿Por qué no buscan el consenso en lugar de interpretar el «amén sí señor» como si fuesen 14 voces desafinadas de una coral?