Gerardo Olivares centra su trabajo en su relación con Marcos Rodríguez
05 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El cine ha sido durante décadas un auténtico revulsivo para muchas historias, episodios o acontecimientos sociales. Del llamado «cine político» al neorrealismo italiano y de las cintas sobre los conflictos africanos a la realidad de los jóvenes de los barrios marginales de Londres, los soportes audiovisuales han servido para acercar al público grandes historias que, en muchos casos, caminaban en el límite de la realidad. El pasado año Gerardo Olivares firmó una de esas historias al llevar a la pantalla la vida de Marcos Rodríguez Pantoja, el niño que fue vendido por sus padres con siete años para acabar viviendo solo en plena Sierra de la Culebra, hasta que fue localizado y apresado por la Guardia Civil con casi una veintena de años.
Entrelobos, la película de Gerardo Olivares, tuvo dos grandes protagonistas: Juan José Ballesta y Manuel Camacho. El conocido actor encarnó al joven Marcos Rodríguez Pantoja y el niño Manuel Camacho bordó un papel difícil en su primera participación en una película -lo que le valió para ser nominado a los Goya, aunque finalmente no consiguió el premio al actor revelación-. Además de actores como Sancho Gracia o Carlos Bardem, en la película de Olivares también participó el protagonista de la historia en la que se basa Entrelobos. Marcos Rodríguez Pantoja hizo un pequeño papel en la película representádose a sí mismo: el del niño-lobo en su actual situación.
Entrelobos tendrá continuidad con un nuevo proyecto que está ultimando Gerardo Olivares: un documental que está elaborando en la actualidad el director y en el que se recoge la historia de la relación que han mantenido ambos desde que se conocieron. El realizador apuntaba ayer que «no trabajo con un plazo concreto para tener finalizado el documental pero calculo que en un par de meses estará finalizado». Televisión Española participó en el proyecto de Olivares y el director andaluz espera «que cuando TVE pase la película en televisión pueda disponer de este material como un apéndice a la impresionante historia de Marcos Rodríguez Pantoja».
El director mantiene una estrecha relación con Marcos Rodríguez Pantoja desde que lo conoció y con su protector, Manuel Rodríguez Barandela. Tras el pase de la película por el circuito comercial, y por Ourense en concreto, Gerardo Olivares estuvo en Rante (San Cibrao das Viñas) visitando a Marcos y Manuel y compartiendo con ellos horas de conversación, y algunas menos de grabación de imágenes. El documental en el que trabaja en la actualidad el director, y que estima tener cerrado en dos meses, tendrá una duración de 50 minutos y recogerá diferentes momentos y episodios de la relación entre el realizador y el protagonista de la historia que le cautivó hasta conseguir llevarla al cine. Gerardo Olivares reconoce que «desde el momento mismo en que conocí a Marcos fui registrando nuestros encuentros y mi relación con él y con su historia. Ese material es el que integrará el documental».