Los Orzamentos Participativos, uno de los programas estrella del bipartito ourensano, que permite la intervención directa de los vecinos a la hora de elegir obras y acometer intervenciones, se han desinflado en los presupuestos del 2011. En contra de las promesas electorales del alcalde, que en algún momento ofreció un millón de euros como objetivo, las previsiones para el año 2011 rebajan la cantidad a 300.000 euros. Supone este descenso un recorte del 40%, por porcentaje muy superior a apartados como el de los gastos de protocolo.
Estos orzamentos, que arrancaron en medio millón de euros y mantuvieron esa cantidad durante los primeros años, aunque en el 2009 no se incluyeron en los presupuestos generales ordinarios, quedan ahora reducidos a 300.000 euros en el proyecto de cuentas para el año 2011 que se someterá a un próximo pleno de carácter extraordinario.
El detalle de gastos de la concellería de Participación Cidadá incluye 10.000 euros para mantenimiento de espacios recreativos; 144.000 euros para alquiler de locales; 100.000 euros para reparaciones y mantenimiento de locales vecinales; 130.000 euros para gastos y programación propia de la concejalía; 50.000 euros para subvenciones a asociaciones de vecinos; 16.800 euros para la federación Limiar e idéntica cantidad para la recién creada agrupación Miño de asociaciones del perímetro rural y periférico; 15.000 euros para gastos diversos de la Oficina de atención ao Cidadán y 7.000 euros más para publicidad en la misma oficina.
En prensa y otras publicaciones para distribuir en los locales de las asociaciones vecinales se invierten 37.500 euros.