La participación en las elecciones a las 14 horas sube dos puntos hasta el 36,9 %
La normalidad empieza a instalarse de nuevo en la vida de los ourensanos. Tras la Navidad, llega la calma. Y la rutina. Regresan los horarios y los hábitos. En esa vuelta a las obligaciones diarias estaban inmersos ayer los chicos de Down Ourense cuando se encontraron, a los pies de la escalinata de Santa María Nai, con un fotógrafo de La Voz. Participaban en una actividad formativa con la que la asociación quiere que sus usuarios aprendan a moverse con soltura por la ciudad. Se trata, explicaban más tarde desde Down Ourense, de que accedan a los recursos comunitarios que están a su disposición como ciudadanos. Por eso cada lunes les proponen recorridos por la capital con el objetivo de que se manejen en los desplazamientos y ganen autonomía. En ocasiones, se dirigen a un destino conocido y lo hacen en grupo. En ese caso ponen a trabajar su memoria o su sentido de la orientación. Cuando visitan lugares nuevos lo hacen acompañados de un técnico de la asociación. De ese modo, no solo ubican el espacio en el entramado urbano. También conocen nuevos servicios públicos de los que beneficiarse, si es el caso. La iniciativa forma parte de un programa experimental de formación que la asociación Down Ourense ha adaptado para que los chicos sean capaces de acceder a distintos recursos comunitarios y a utilizarlos.
La vuelta a las clases no afecta solo a los escolares. Los universitarios también retoman estos días sus obligaciones con los libros y los apuntes. Con especial entusiasmo lo hacen los alumnos del programa para mayores de 55 años del campus de Ourense. Después del parón navideño -no perdieron la oportunidad de celebrar estas fiestas, como demuestra la fotografía- volverán a las aulas con renovado interés. Y es que ya lo dicen los responsables de este programa y los profesores que imparten clase a los alumnos veteranos: su vocación estudiantil es total ya que son ellos los que deciden, sin que medie la presión familiar ni la necesidad de labrarse una carrera profesional, que quieren seguir formándose. Además de por su entusiasmo destacan por su apuesta por la convivencia. No solo se encuentran en la facultad sino que intentan promover todo tipo de reuniones. La de Navidad fue un ejemplo más. En ella brindaron por el nuevo año y por todas las experiencias que vivirán juntos, como universitarios, a lo largo del 2011.