El 15 de noviembre de 2005 abría sus puertas el centro social de Caixanova en la Praza Maior de Ourense. Tras un impecable trabajo de rehabilitación y recuperación de una parte del edificio creado en su día por el arquitecto Vázquez Gulías, Caixanova ofrecía a los ourensanos su primera exposición con un valioso proyecto: Ourense. Arte esencial, propuesta que reunía la obra de los creadores ourensanos y que tuvo en la pieza El afilador, de Antonio Puga (Ourense, 1.602-1.648) su particular joya de la corona -fue cedida para la muestra por el Hermitage-.
Según Caixanova en este lustro de actividad el centro «se ha convertido en un auténtico referente cultural a través del cual se puede descubrir la obra de los grandes artistas de nuestro tiempo, las distintas corrientes artísticas y las culturas más lejanas. En total, su sala de exposiciones ha acogido más de 40 muestras que han sido visitadas por más de 500.000 personas, una cifra que avala el criterio que se ha seguido a la hora de programar la actividad del centro desde su apertura al público: la calidad y el prestigio, tanto de obras como de autores». En estos cinco años el centro social de Caixanova en la Praza Maior de Ourense ha programado exposiciones como Vida y muerte del antiguo Egipto, Bereberes, los señores del desierto, Dali. La Divina Comedia, Man Ray o antológicas de artistas de renombre del panorama creativo gallego, desde las monográficas de Acisclo o De Dios a la reciente dedicada a Luis Seoane. Otro los referentes es la colectiva de la Bienal de Gravado Caixanova.
Llega «Pano de fondo»
En los próximos días se abrirá al público Pano de fondo, centrada en el retrato fotográfico.