Sindicatos y patronal rechazan ceder su edificio barquense

María Cobas Vázquez
María Cobas O BARCO/LA VOZ.

OURENSE

La propuesta del PP de O Barco de crear un parque de 3.000 metros cuadrados en el solar del edificio sindical ha sentado como un jarro de agua fría entre los usufructuarios del inmueble.

Sindicatos y patronal coinciden al tildar de «descortés» (es la más suave de todas las palabras utilizadas) la actuación del grupo que lidera Moisés Blanco, por presentar al alcalde y ante la prensa una idea «sin contar con las partes interesadas», razonaba José Paradelo desde UGT. Desde la asociación de empresarios, su presidente, Javier Paradelo, iba más allá al asegurar que no se daba por enterado. «Yo lo doy por no sabido, porque nadie se ha puesto en contacto con nosotros, apuntaba ayer.

De hecho, ninguno de los cuatro responsables recibió comunicación alguna de Blanco, aunque desde la CIG Adriano Brito encomiaba al portavoz conservador a visitarles, «porque en dous anos que leva falando do edificio, de que se ían as obras adiante ou non; nunca veu por aquí preguntarnos nada»; para después considerar «unha coña» que «un partido decida onde vai estar a sede sindical; é como se eu lle digo que teñen que cambiar a sede do partido». Idéntico símil buscó Luis Alba, máximo responsable del Comisiones Obreras, quien aventuraba un voto de su formación en contra, «porque el edificio está firmado, y ya se va a hacer».

Esperando regresar a su sede

«Si fuera por nuestro gusto nosotros ya estaríamos allí» decía Alba, que no se plantea una permuta, aunque reconoce que esa decisión le corresponde al sindicato a nivel Galicia.

Tampoco estaba receptivo a la idea Javier Paradelo. «Tenemos una fecha de finalización para el edificio, y no nos podemos arriesgar a perder ese dinero», comentaba, para después asegurar que «no entendemos nada acerca del por qué de esa propuesta ahora, así, de esta manera y sin hablar con nosotros».

Más proclives a negociar se mostraron desde CIG y UGT, porque como resumía Adriano Brito, «todo é negociable nesta vida; habería que escoitar unha proposta, coa ubicación e os metros de terreo que nos permutarían».