Docentes del mundo empresarial

Jesús Manuel García OURENSE/LA VOZ.

OURENSE

Madre e hijo se dedican a dar clase en la Facultade de Ciencias Empresarias e Turismo. Ella de Matemáticas Financieras y él, de Contabilidad de Costes

27 jun 2010 . Actualizado a las 02:11 h.

María Teresa Sampedro Portas y su hijo Ernesto López-Valeiras Sampedro son profesores universitarios en la misma facultad del campus. Ella nació en Ribeira, estudió Económicas en Santiago, en la rama de empresa y nada más terminar la carrera comenzó a dar clases de matemáticas financieras en Compostela. «Luego me vine a Ourense porque mi novio era de aquí, empecé a trabajar en Caixa Ourense y trabajé hasta que abrieron aquí la escuela de Empresariales, me reincorporé a ella, oposité, estuve en excedencia en la oficina y me dediqué ese tiempo a la enseñanza», dice. Ahora combina ambas cosas, por la mañana en la caja y por la tarde en la Universidad.

Hubo un tiempo en que Teresa enseñó contabilidad y sociedades «pero volví a matemáticas financieras», dice esta ribeirá afincada en Barbantes. Sus alumnos son buenos: «Este año di clase en primero de grado y en ADE. En primero es un grupo amplio y en cuarto, más reducido. Son muy buenos pero las matemáticas les cuestan porque hay que estudiarlas día a día y se suele acumular el trabajo para el final». Explica que esta materia, más que complicada, consiste en «ponerse, trabajarla un poquito cada día, no es difícil porque se ve en operaciones reales por lo que siempre es más fácil verla en su aplicación real que no elucubrar qué es un logaritmo». En los nueve años que estuvo dedicada solo a la Universidad hacía investigación pero ahora no.

A Teresa le encanta la jardinería, «¡mira qué dedos!», dice; le encanta la restauración de muebles antiguos, la música, caminar, disfrutar del paisaje. «Y me gusta el mundo del vino», señala quien fue presidenta del Consello Regulador de O Ribeiro, en 1995-1996. No sabe si influyó en su hijo para estudiar empresariales pero, apunta, «sí que me sentí contenta cuando decidió seguir la misma línea». En la facultad se llevan bien, «es un buen compañero» y compartieron despacho.

Bodega familiar

Ernesto se crió en Barbantes, estudió en el Instituto de A Ponte y en la Universidad de Vigo hizo Empresariales en la antigua escuela universitaria en el campus viejo: «En tercero me fui de erasmus a Londres y como aquí todavía no había la licenciatura, fui a Santiago a cursar cuarto y quinto».

Al acabar estudió un máster en MBA en Vigo y trabajó en Coren algo más de un año. «Lo dejé para trabajar en la bodega familiar, Ribera», indica. Durante el máster hizo alguna sustitución en la Universidad y así surgió su relación laboral con ella, «porque nunca pensaba, ni de broma, en acabar aquí».

Es profesor ayudante doctor de contabilidad de costes. Hizo el doctorado en Administración y Dirección de Empresas y su tesis versó sobre el vino, con un estudio en las bodegas de O Ribeiro analizando los factores clave de éxito. La leyó hace un año. «Yo quería contrastar si esos factores de éxito eran tangibles o intangibles y los resultados dieron que los factores más abundantes son los intangibles como la reputación, innovación, inversión en I+D, etc». «Ahora estoy en un proyecto que estudia el sector agroalimentario en Galicia y norte de Portugal», señala. Sus aficiones son las motdos, el tenis y los libros.