La rejuvenecida directiva del Orfeón ha puesto en marcha un programa a diez años vista para que los niños ourensanos puedan destacar en distintos deportes
06 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.«No se trata de sacarse conejos de la chistera. Se trata de aprovechar los recursos que hay en Ourense y planificar a diez años vista». Así explica César Pichel, uno de los responsables del Orfeón Unión Orensana, cuáles son los objetivo de su programa «Olímpicos 2020».
La sociedad, que tiene 123 años de historia, no suena únicamente a música coral. Ahora se rige por otra partitura: apostar por la formación de los niños de entre 7 y 14 años, animar su creatividad y dar cobertura a sus potencialidades aprovechando los recursos de la provincia. Esa es la teoría. La práctica la llevan ejecutando varias semanas con un taller de iniciación a la hípica que ejemplifica sus objetivos: facilitar el acceso a deportes olímpicos -algunos todavía no lo son pero lo serán-para que los niños disfruten pero también para, por qué no, dar recursos a los que podrían ser deportistas en el 2020. El «Más lejos, más alto, más fuerte» de los primeros Juegos de la Edad Moderna se ha convertido en inspiración para los responsables del Orfeón, la mayoría padres de familia, que quieren inocular en sus hijos algo que podría funcionar como una vacuna: el espíritu olímpico. Se trata, dice Pichel, de provocar. «Darnos cuenta de que si queremos, podemos desarrollar en esta ciudad y en esta provincia programas olímpicos serios porque tenemos lo más importantes: el territorio y la gente», explica. Y en esa línea las familias conocerán la provincia a través de la hípica pero también el esquí en Manzaneda, el piragüismo o la vela en Castrelo o el golf en los distintos campos que están en funcionamiento.
La programación del 2010 incluía el taller de iniciación a la hípica, al que ayer se le puso el punto final y que ha servido para que un grupo de niños se acerquen a una disciplina deportiva y... ¿a una medalla dentro de algunos años?