La presidenta de las mujeres divorciadas de Ourense define al feminismo como «la revolución más importante» del siglo
29 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Su conversación deriva pronto hacia las aficiones. Cuando se bucea en sus rincones aparecen espacios físicos, lugares de residencia y paseo, sitios de recreo en épocas juveniles, pero también emplazamientos no tangibles que enriquecen el intelecto. «Uno de mis rincones, y lo ha sido siempre, son los cines». María Dolores Alonso Reverter (Vigo, 1943) es una cinéfila, con todas las letras y todo su significado.
«El encanto de una sala de cine, con su pantalla grande, no lo cambio por nada», afirma. Muchos de los filmes que le cautivan se escapan de los circuitos comerciales, de ahí que «para ver algunas películas tenga que ir a Vigo».
Lo suyo es el cine social y todavía recuerda con agrado las buenas sensaciones que le dejó la película china La ciudad de la vida y muerte , de Lu Chuan. También las creaciones españolas están entre sus preferencias, «porque reflejan muy bien nuestra idiosincrasia».
Desde los doce años se le puede ver con frecuencia en una sala. Ella, que también vivió en Oviedo, reconoce alguna pillería porque allí «no había película que no viese, aunque dejase de ir al instituto».
Dolores tiene interés por alguna de las actividades culturales que se desarrollan en la ciudad, pero no se atreve a manifestar, incluso presumir, de inquietudes culturales. Tal vez evite muchas petulancias que se asocian a ese tipo de afirmaciones, de ahí que prefiera decir que «me interesa el mundo que me rodea, soy internacionalista, digamos».
La Asociación
La notoriedad pública de Dolores Reverter le viene por su condición de presidenta de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Ourense. La creación de este colectivo fue una iniciativa suya hará cosa de veinte años, aunque ahora «estaría encantada de que alguien me relevase».
Dolores vio como su pareja se rompía, conocía como funcionaba la asociación en Madrid y decidió crearla en Ourense: «Pensé que la mujer debería tener un lugar de referencia para acudir y que se la comprendiese». Hoy organizan actividades, prestan ayuda jurídica o psicológica y, en definitiva, están al lado de las que pasan por el trance de la ruptura matrimonial.
La quiebra de las emociones que lleva a iniciar vidas separadas está hoy más o menos normalizada, pero no fue siempre así porque, no hace mucho, «ni siquiera las familias apoyaban, se partía de una situación de que en el matrimonio había que aguantar muchas cosas».
Pero el presente no es mucho más dulce porque detecta que «el estigma social de la mujer divorciada no está del todo superado», incluso dice que «aún queda gente que no le alquila un piso a una separada». Como parece lógico, una situación que ruptura «es algo traumático para los dos cónyuges, porque no deja de ser un fracaso de una relación».
Mitos
Suele leerse en los medios de comunicación que hay mujeres que suelen denunciar a sus parejas basándose en supuestos no excesivamente claros. Para Dolores Reverter «hay dos mitos en estos casos: las denuncias falsas, ya que el Consejo General del Poder Judicial dice que puede haber una entre quinientas y el otro es el síndrome de alienación parental, que consiste en que la mujer influye en los hijos para que no tengan relación con sus padres».
Pues bien, Dolores se inclina por pensar que «ninguna mujer impide que sus hijos tengan una buena relación con sus padres y se involucren en su educación», para considerar una excepción el caso contrario aunque tengan notoriedad en los medios de comunicación «porque a la prensa le suelen gustar las cosas llamativas».
Es frecuente escuchar la frase «rehacer la vida» cuando se produce una separación, una aseveración que le produce cierta hilaridad porque «la vida es mucho más que volver a encontrar otro hombre, como si alguien no fuese capaz de rehacerla sin necesidad de tener a otro hombre».
Reproduce Dolores Reverter una frase del filósofo José Antonio Marina que decía que «la pareja no es para toda la vida». Ella cree que «antes, cuando la esperanza de vida no superaba los cuarenta años, la pareja sí podría ser para toda la vida, hoy con casi ochenta, es difícil». Es más, cree que los matrimonios a esa edad «tienen una dependencia el uno del otro, y eso es otra cosa».
Feminismo
La Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Ourense recibió hace poco el premio Clara Campoamor, algo que a su presidenta le produce una gran satisfacción. Dolores Reverter se confiesa feminista. Como cabía esperar, también ella cree que la igualdad no es una quimera, pero está aún lejos. «Según la UNESCO posiblemente pase más de un siglo», advierte.
Mientras tanto, lo conseguido es importante pero no suficiente. Eso sí, Dolores cree que el feminismo «ha sido la revolución sin sangre más importante del siglo XX».