Hace dos años que murió pero su figura y su legado siguen siendo parte fundamental de la cultura gallega y aún lo serán más en el futuro. Fue el mensaje que quisieron transmitir ayer los familiares y amigos del poeta Xosé Carlos Gómez Alfaro en un sencillo acto que tuvo lugar en el cementerio de San Sadurniño, en Cenlle, coincidiendo con el segundo aniversario de su muerte, ocurrida en A Guarda el 15 de mayo del 2008.
El escritor Xesús Alonso Montero, amigo personal del poeta de As Chabolas (Ribadavia), lo recordó como alguien cuya obra sirvió para enriquecer el idioma. «Non sei que pasará co galego no futuro pero sei que os estudosos do mundo que pasen por Ourense quedarán marabillados cos libros de Gómez Alfaro», aseguró emocionado.
Luis González Tosar, quien también conoció personalmente a Alfaro, lo describió como «un poeta de altura e profundidade, que escribiu dende o Ribeiro pero con proxección universal». El presidente de la asociación de escritores Pen Club de Galicia, afirmó que el poeta tiene un lugar de excepción en las letras galegas.
Durante el acto, al que asistieron la esposa y la madre del fallecido, varios amigos leyeron sus poemas.