Fichajes

Antón Feito

OURENSE

02 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Seguro que la causa es la crisis. Pero no la económica. Debe ser la crisis de valores. El hombre que preside el PP de Ourense por designación paterna ha paralizado su política de fichajes para reforzar el PP. Desde el galáctico Eladio Fernández (ese crac de la política llegado al socialismo de la mano de Pachi Vázquez y que en días pasó de ser azote de los Baltares con aquello de «teñen a Deputación convertida en centro de operacións da familia» a su más servil aliado), el no menos galáctico Baltar hijo no ha presentado nuevos valores. De lo que prometía un 12 de marzo nunca más se supo. Puede que sea por el fiasco de la incorporación del socialista de pacotilla (¡la alcaldesa de San Cibrao todavía anda a golpe de almax!) o puede que sea porque ha priorizado otras operaciones (hay que estar atentos a los movimientos en el sector energético de una de las manos derechas de Baltar hijo) de mayor rentabilidad. En el fondo, creo que hasta Baltar padre se ruboriza con esos fichajes y mandó parar a un hijo obsesionado con laminar a sus compañeros del PP. Esta falta de espíritu democrático (tanto al incorporar a traidores ideológicos como al repudiar al 40% del partido que preside) me lleva a no entender que Mario Conde (inmerso en prédicas de regeneración de la clase política) aterrice en Galicia de la mano de un apellido muñidor de una forma de entender la vida pública en la que los intereses de uno priman sobre las necesidades, y el subdesarrollo, de 335.159 ourensanos.