«Las empresas esperan demasiado a presentar concurso»

A.N.

OURENSE

Los economistas suelen participar activamente en los procesos de crisis económica, sobre todo en su condición de administradores concursales de las empresas que atraviesan una situación delicada. El presidente de este colegio profesional cree que la lentitud en los trámites judiciales pone en peligro la supervivencia de la propia sociedad mercantil.

-¿Qué opinión tiene sobre el incremento de casos en los juzgados como consecuencia de la crisis?

-Creo que es una consecuencia lógica del momento delicado en el que vivimos y la preocupación se extiende también a la tardanza en la resolución de los asuntos en los juzgados. La lentitud con la que se abordan estos casos hace peligrar a la propia empresa en la mayoría de las ocasiones.

-¿Qué tiempo se suele tardar en resolver un proceso concursal de una empresa?

-Depende porque si la propuesta es de liquidación de la propia empresa, puede quedar resuelto en un año, pero si se pretende hacer un convenio con los acreedores y seguir con la actividad, el plazo puede ser de dos años.

-¿Qué porcentaje de empresas concursadas acaba desapareciendo?

-Lamentablemente, la mayoría, sobre un 95%.

-¿Eso es debido a la lentitud de la justicia o a que el empresario tarda mucho en acogerse a la Ley Concursal?

-La verdad es que las empresas esperan demasiado a presentar el concurso de acreedores, aunque poco a poco esto va cambiando, tal vez porque hay ya otra mentalidad, más madurez en el empresario que acaba reconociendo que cuanto más pronto actúe, mejor le irá.

-Sin embargo, adquiere mala fama una empresa que está al borde de suspender pagos.

-Es cierto porque se genera desconfianza entre los clientes, los proveedores o los bancos, como si ya se diese por hecho que no salen adelante y se le retira la confianza.

-¿Siguen los bancos endureciendo las condiciones para la financiación?

-Lamentablemente, salvo pequeñas excepciones, sigue habiendo la misma cerrazón a la hora de dar crédito.