El último gol del delantero asturiano fue en el partido frente al Barcelona, el pasado 5 de diciembre
05 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Doce horas y 14 minutos. Algo más de medio día. Ese es el tiempo de juego que lleva el asturiano Adrián sin ver puerta. Su último tanto data del partido contra el Barça en Riazor, el 5 de diciembre, cuando se coló entre Puyol y Abidal y conectó un remate de cabeza que sorprendió a Valdés. Desde entonces ha disputado otros diez partidos, siete como titular, y no ha vuelto a marcar.
La afición se impacienta con esos 734 minutos de sequía y le reprocha cierta indolencia, pero él mantiene la calma. «El que se desespera acaba jugando peor. En cambio, intentando jugar bien y haciendo las cosas bien, todo llegará», afirma. Pese a los pitos, cree en su fútbol: «No voy a cambiar mi forma de ser ni de jugar. Cada día intento mejorar y ayudar, y si es con goles, mejor, porque los delanteros queremos marcar. Estoy contento y espero cada día ir a más», dijo ayer Adrián, que suma dos tantos en toda la temporada. El otro se lo hizo al Espanyol en la tercera jornada, el 19 de septiembre.
Agradece la continuidad que le da Lotina, que a su llegada le vio potencial de «Ronaldo blanco» y hace poco lo comparó con el río Guadiana, por aquello de que aparece y desaparece. Es el jugador que más minutos disputó durante el mes de enero, en parte por las lesiones de los otros delanteros. La pasada semana regresó Riki, lo que podría devolverle al banquillo: «La vuelta de Riki nos beneficia a todos porque estaba haciendo un buen año y es bueno que vuelva. No sé lo que pasará. Ya se verá el domingo».
En Málaga, el domingo, contará con la motivación de enfrentarse al equipo en el que estuvo cedido la pasada temporada. Sus actuaciones le valieron la vuelta a A Coruña. «Es un partido un poco más especial porque tengo allí muchos amigos y la gente me trató muy bien. La plantilla ha cambiado un poco. Están bien desde hace unos partidos y además es difícil ganarles porque empatan muchos encuentros».