El pleno ordinario celebrado ayer en Barbadás se mantuvo dentro de los cauces hasta que se descubrió una reunión entre el PP y el PSOE para consensuar las obras del nuevo Plan E, a la que no fueron invitados los nacionalistas.
De hecho, y aunque la reunión se produjo hace un mes, la cara de sorpresa de los tres concejales del BNG evidenció que no tenían ni idea de que se hubiese celebrado. La noticia saltó justo cuando los nacionalistas defendían una moción sobre las obras a incluir en ese plan, y se quejaban de que el gobierno local no hubiese contado con la oposición para consensualas como hizo en el plan anterior.
Intervino entonces la concejala del PSOE, Victoria Mourenza, quien apuntó que se había mantenido «unha reunión informal» con el alcalde en la que su partido propuso iniciativas «moi similares as que presenta o BNG», aclarando que la reunión «solicitámola nós» y añadiendo que desconocían los motivos por los que el alcalde no avisó también al otro partido de la oposición municipal.
El regidor se dirigió entonces a los nacionalistas para apuntar que «eu non os chamei porque os representantes do Partido Socialista dixéronme que falaran con vostedes e que vostedes dixéronlle que non querían». Esta aseveración desató un cruce de acusaciones entre Freire Couto y el portavoz del PSOE, Xosé Carlos Valcárcel tildándose mútuamente de mentirosos.
El del PSOE negó reiteradamente que ellos dijesen que los nacionalistas no querían acudir, mientras el alcalde le espetó a Valcárcel: «jamás na miña vida tuvo ningunha persona tanta jeta» advirtíéndole que «na vida volverei a confiar en vostede».
Mientras la disputa arreciaba, los nacionalistas tuvieron tiempo de digerir el desaire y finalmente Xosé Manuel Fírvida calificó de «estafa á cidadanía, na que nós non vamos a participar» lo ocurrido.